The Project Gutenberg eBook,  Diario de la navegacion empredida en 1781,
by Basilio Villarino, Edited by Pedro De Angelis


This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.net





Title:  Diario de la navegacion empredida en 1781

Author: Basilio Villarino

Release Date: February 26, 2004  [eBook #11302]

Language: Spanish

Character set encoding: ISO-8859-1


***START OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK  DIARIO DE LA NAVEGACION EMPREDIDA
EN 1781***



Produced by Distributed Proofreaders Europe, http://dp.rastko.net
Project by Carlo Traverso and Paz Barrios
This file was produced from images generously made available by the
Bibliothque nationale de France (BnF/Gallica) at http://gallica.bnf.fr. 







DIARIO DE LA NAVEGACION EMPRENDIDA EN 1781, DESDE EL RIO NEGRO, PARA
RECONOCER LA BAHIA DE TODOS LOS SANTOS, LAS ISLAS DEL BUEN SUCESO, Y
EL DESAGE DEL RIO COLORADO;




POR

D. BASILIO VILLARINO, PILOTO DE LA REAL ARMADA




Primera Edicion. 1837.





DISCURSO PRELIMINAR AL RECONOCIMIENTO DEL COLORADO.


Al cabo de dos siglos y medio de dominacion se resolvi la Corte de
Madrid  colonizar nuestras inmensas costas del sud: sus miras se
dirijieron primeramente  las bahias de San Jos y de San Julian,
concentrndose por ltimo en el Rio Negro, que se consider mas 
propsito para recibir una poblacion. Los aprestos se hicieron en
Montevideo, y el virey Vertiz, que gobernaba estas provincias, _acord
con un carpintero_ los auxilios que debian darse  D. Juan de la
Piedra, nombrado Comisario y Superintendente de los nuevos
establecimientos patagnicos.

La expedicion zarp el 15 de Diciembre de 1778, con cuatro buques, y
en tan mal estado, que el mayor de ellos hacia 40 pulgadas de agua por
hora al salir del puerto; asi es que emplearon cinco dias para
desembocar al Ocano. Con tan infustos auspicios se emprendi la
grande obra de la colonizacion de Patagnia!

Ni se variaron despues. Antes de llegar  la Bahia sin Fondo, donde
debia recalar la expedicion, estall la discordia entre el
Superintendente y D. Francisco de Viedma, que desde entonces aspiraba
 suplantarle: en una correspondencia secreta que este ltimo mantenia
con el Virey, le indujo  desaprobar el primer establecimiento que,
segun las instrucciones, Piedra habia fundado en la pennsula de San
Jos; y con igual injusticia se residenci  Villarino que habia
vuelto  Buenos Aires  dar cuenta de sus reconocimientos. Se le acus
de infidencia, sin mas fundamento que el haber sabido que el esclavo
de un platero, ocupado en sacar en limpio los borradores del piloto,
los habia mostrado  D. Jos Custodio S y Farias, brigadier
portugues, que solicitaba entrar al servicio de Espaa.

Sin embargo, el viage que en 1779 Villarino emprendi al Colorado fu
clasificado de descubrimiento, porque realmente nadie hasta entonces
habia visitado aquel rio: su situacion retirada, en el fondo de una
bahia toda sembrada de bancos y escollos, lo habia sustraido de las
observaciones de los navegantes, que, despues de haber reconocido el
Cabo San Antonio, se apartaban de la costa para no empearse
inutilmente en una penosa travesa.

Parece que el Superintendente Viedma no qued satisfecho con este
reconocimiento, puesto que oblig Villarino  volver otras tres veces
al Colorado: la primera en 1780, la segunda en 1781, y la ltima en
1785. El diario que publicamos corresponde al segundo de estos nuevos
viages, y lo hemos preferido por ser el mas completo, sin que sean de
desdearse algunos apuntes contenidos en los inditos.

"Este rio (_el Colorado_) dice el autor en uno de ellos[1], tendr la
cuarta parte del caudal del Rio Negro,  menos. Yo lo pas  caballo,
y adonde era mas hondo me lleg el agua al basto del lomillo. En su
desague no se v reventazon; pero pienso sea de poco fondo, por lo muy
desplayado, y por los muchos bajos que se descubren en la bajamar. La
pleamar es una hora mas tarde que en la boca del Rio Negro. Los bajos
dichos estan sembrados, por la parte de adentro, de las islas que
forman, lo que pareci puerto  los de la chalupa."

"El rio tendr de ancho 60  70 varas. Su agua es algo gruesa, y muy
inferior  la del Rio Negro: esto procede de un arroyo de agua salada
que, segn me dijo un indio, le entra muy arriba de su desage[2]. Las
lagunas que hay en sus mrgenes son saladas, y lo mismo las que se
hallan en el espacio comprendido entre estos dos rios, cuya distancia,
prudencialmente calculada, es de 24 leguas: esto es, del Colorado al
primer pozo, 8 leguas; del primero al segundo, 10; y del segundo al
Fuerte del Carmen, 6."

En otro documento contemporaneo, que existe indito en poder
nuestro[3], hallamos los siguientes detalles sobre el Colorado: es el
Superintendente Viedma el que habla--


    DIA 17 DE JULIO DE 1781.--"A las 8 de la maana emprend mi marcha
    al reconocimiento acordado con el indio lenguaraz Matias. Fueron
    conmigo el ingeniero extraordinario D. Jos Perez Brito, D. Pedro
    Fermin Indart, el P. Sanchez, con tres dragones, incluso el cabo
    Bores, y tres soldados de infanteria. Matias venia de vaqueano, y
    por habernos dicho que el rio estaba muy lejos, llevamos para cada
    uno dos caballos de muda.

    "Nuestra marcha fu en todo el camino  galope. A las 11-1/2 del
    dia llegamos al parage donde se aparta el camino que sale para el
    Sauce: habr de distancia de la isla[4] este sitio, unas once
    leguas, poco mas  menos. Todo el terreno es fertilsimo, muy
    abundante de pastos, particularmente de trebol, que se cria tan
    lozano, que en partes tiene mas de media vara de alto. La lea es
    escasa, aunque en dicho sitio hay una loma con algunos chaares,
    que es endonde Matias dice que puede hacerse el fuerte: en lo
    interior del terreno se advierte tal cual islote de ellos.

    "El rio tiene poca arboleda de sauces, y de nfima calidad, inutil
    enteramente para edificios, y solamente buena para quemar: con
    estos, y los chaares se puede por algunos aos abastecer de lea
     una poblacion. Estos rboles cubren por trechos las mrgenes del
    rio; espesos en unos, claros en otros, y  veces ninguno, de modo
    que suelen pasarse cuatro  seis cuadras, y hasta media legua sin
    encontrar un sauce.

    "El camino que sale desde las orillas del Colorado con direccion
    al Sauce, sigue hasta Buenos Aires, segun me inform Matias, y 
    las ocho leguas est el manantial,  pozo que cita el peon Juan
    Jos Gonzalez en su relacion: de este parage  las Salinas, de que
    se hace mencion en mis instrucciones, habr como un dia de camino:
    dichas Salinas, dice el mismo indio y otros que he examinado, son
    abundantsimas, y de sal excelente.

    "Todo el terreno que se descubre desde la citada loma, es arenoso
    y estril, tanto por el norte como por el este; y el indio Matias
    me asegur que cuanto mas arriba, tanto mas desnudo era el
    terreno, habiendo solo alguna arboleda mas en las orillas del rio.

    "Que en lo interior no hay indios, pues  excepcin de los que
    estan en las sierras del Casuhat[5], Tandil, Vulcan, en Salinas,
    y los que pertenecen  las tolderias de Calpilqus[6], y
    Guchulp[7]; todos los demas tienen su domicilio permanente en las
    inmediaciones del Rio Negro, de donde salen como enjambres para
    abastecerse de yeguas y caballos. Son varias tribus,  saber: los
    Chulilaquihets[8], los del cacique Quiliner, y otras, cuyos
    nombres no he podido entender. Me hablaron tambien de un cacique
    poderoso llamado _Sanquel_[9], que se aguardaba dentro de pocas
    lunas en los toldos del cacique Negro.

    "Cuando estas indiadas se ponen en camino para las fronteras de
    Buenos Aires, tienen que pasar precisamente por un parage del Rio
    Negro, al que llaman _Chuelechet_, pues ningun otro es
    transitable. Desde este sitio salen dos caminos, el uno para el
    Colorado, el otro para las Salinas, que quedan  dos dias de
    marcha, y en donde hay agua en abundancia. Desde este punto sigue
    el camino por el Sauce y las sierras, y algunos trozos de indios
    lo transitan sin pararse en el Colorado.

    "Que el Cacique Negro, despues de haberse casado con una Araucana,
    y de haber muerto  algunos indios emparentados con los del
    cacique Usel[10], se ha separado de l, y se ha establecido cerca
    de las tolderias de Chulilaquin.

    "Para reconocer la otra banda del Colorado intent vadearle, 
    cuyo objeto le hice tantear por un indiecito que se hallaba 
    cerca de media legua, pastoreando unos caballos de las tolderias
    de Usel. Pero, viendo que poco le faltaba para nadar con su
    caballo, no me determin  pasarle, considerando que no era
    precisa esta diligencia, pues se veia que aquellos terrenos eran
    iguales  estos: y el cabo Bores me dijo, que los habia transitado
    cuando vino con su partida al alcance de los desertores, y que le
    parecieron mas frtiles.

    "Por aquel lado hay dos pequeas salinas: vimos  una de ellas; 
    la otra no, por estar mas distante; y segun me inform el indio
    Matias, tienen sal solo en el verano. La fertilidad de estos
    terrenos, por lo que he andado, se extiende  cerca de cuatro
    leguas de ancho en ambos mrgenes, las que unidas suman ocho, y
    creo que es el efecto de las inundaciones del rio en tiempo de las
    grandes avenidas, que los indios dicen ser peridicas en los
    veranos, y que cubren dos y hasta tres leguas por cada lado. La
    planicie del terreno favorece estos riegos naturales, que sern
    con el tiempo un manantial de riqueza para los que vengan 
    explotarlo.

    "Estos parages abundan de perdices, palomas, avutardas, patos,
    lievres, venados, etc."


Ningun provecho sac la Corte de Madrid de estos reconocimientos: la
apatia era su estado habitual, y solo cuando recelaba un rompimiento
con alguna potencia europea, se despertaba de su letargo para ordenar
que se explorasen las costas del sud, no con el objeto de poblarlas,
sino para desalojar  los extrangeros. En el gobierno del Virey Melo,
los cuidados de la lucha en que Espaa se hallaba empeada con la
Repblica Francesa, hicieron registrar dos veces la Bahia de Todos los
Santos, la Anegada, y la boca del Rio Colorado, donde se sospechaba
que se ocultasen subditos de aquella nacion. Una de estas expediciones
sali del Rio Negro en el verano de 1794,  las rdenes del capitan de
fragata D. Juan Gutierrez de la Concha, que, despues de haber
acompaado al ilustre y desgraciado Malespina, se detuvo en Montevideo
para hacer un mas prolijo reconocimiento de los puertos de la costa
patagnica: la otra fu encomendada  D. Jos de la Pea, el piloto el
mas experto en la hidrografia de aquel litoral. El diario de Concha se
ha sustraido hasta ahora  nuestras indagaciones, y recelamos que el
fin desastroso[11] de este oficial, haya ocasionado la prdida de sus
papeles: el diario de Pea nada adelanta  lo que sabemos del Rio
Colorado, habindose ocupado mas especialmente de reconocer las bahias
adyacentes.

En 1822 todos estos parages fueron explorados, de rden del gobierno,
por el Coronel Cramer, en cuyo informe hallamos las siguientes
noticias del Colorado. "De la Bahia de Todos los Santos pas  la de
la Union. Las canales que conducen de una  otra tienen poco fondo, y
solo las chalupas pueden atravesarlas: reconoc al pasar la Isla Larga
y la de Borda; pero una y otra ofrecen muy pocos recursos.

"La Bahia de la Union, ademas de prometer las mismas ventajas que la
de Todos los Santos para la pesca, tiene tambien mejores fondeaderos:
la canal para entrar es bastante ancha, con cinco brazas de agua en
bajamar.

"El rio Colorado desemboca en esta bahia por dos canales: la una
chica, y la otra grande. A la pleamar las chalupas pueden pasar por la
primera; la segunda tiene tres brazas de agua casi en toda la
extension, de modo que los buques pueden fondear en este brazo con la
mayor seguridad.

"Creo que en toda la costa no hay un punto que ofrezca las ventajas de
esta bahia: porque,  mas de ser bastante abrigada,  pesar de su
grande extension, es tambien el nico paso para llegar al Colorado,
por ser las bocas de afuera de esto rio casi siempre impracticables,
aun para las embarcaciones pequeas.

"Entr en el Colorado por la canal chica: este rio se divide en una
porcion de brazos, que forman otras tantas islas, pero todas
anegadizas y pantanosas. La corriente baja con mucha fuerza, y trae
tanta arena que las canales se obstruyen. Al salir de este rio para
seguir la costa hacia el norte, hallamos tan poca agua que varamos con
una canoa chica. Como  nueve leguas del Colorado encontre la Bahia de
Brightman, etc."

Desde entonces no se oy hablar mas del Colorado, hasta la campaa de
1833, en que el Sr. General Rosas, cuyo cuartel general ocupaba las
mrgenes de este rio, orden que se emprendiese su reconocimiento.
Mientras la goleta San Martin penetraba por la boca del rio, dos
botes, que se construian en las inmediaciones del campamento, debian
seguir los movimientos de la division Ramos, para elevarse hasta donde
les era posible hacerlo. La San Martin muy cargada, y calando nueve
cuartas, pas por la barra, y el 27 de Julio fonde  dos cuadras del
campamento, que, segun las observaciones del astrnomo del ejrcito,
se hallaba en los 39 37' 58" 5"' de latitud, y  los 64 53' 55" 30"'
de longitud, al oeste del meridiano de Paris.

La boca del Colorado, que Villarino coloc en los 39 57,' y el
capitan Morell[12] en los 39 49', segun el capitan Bathurst, yace en
los 39 55'. Sus dems observaciones se hallan en el parte que
insertamos  continuacion de este discurso.


    "El rio Colorado, segun se colige del diario del Ejrcito[13],
    corre sobre arena, y tiene de ciento  docientas varas de ancho.
    Solo d paso en el invierno, pues en verano est siempre lleno y
    muy profundo: los indios lo pasan en balsas de sauce. Sus costas
    son poco barrancosas, y pobladas en lo general de rboles de sauce
    colorado y blanco. Cuando est crecido en verano inunda una parte
    de los grandes llanos que se abren en sus mrgenes. Los pastos de
    estos son de los mejores engordes, y en los altos son fuertes y
    excelentes para el pastoreo."


El nombre que lleva este rio, uno de los mas caudalosos de las pampas,
es la traduccion literal de _Coli-leufu_ que le dan los indios. En
algunos mapas publicados en Inglaterra y en Francia se le d tambien
el ttulo de _Primer Desaguadero_, y el de _Segundo_ al Rio Negro que
le sigue inmediatamente al sud: esta denominacion, cuyo origen
ignoramos, es exacta, porque efectivamente por estos dos rios
_desaguan_ al mar los infinitos raudales que bajan de la Cordillera, y
los que se forman en las pampas, en una extension comprendida entre
las costas del Oceano y las cumbres de los Andes, por el espacio de
cerca de 12 grados de latitud. Pero nada mas incorrecto que el curso
de ambos rios, segun los representan los modernos gegrafos: ni es
estrao que los desconozcan, siendo tan escasas las nociones que se
tienen generalmente de la topografia interior de este pais. Es de
sentir que en la ltima campaa al desierto, la division Ramos no
hubiese continuado sus marchas en la direccion que seguia, para
resolver practicamente el problema del origen del Colorado. Si fuesen
ciertas las noticias transmitidas por un observador moderno[14],
deberiamos buscar sus fuentes en la misma Cordillera, entre los 36 y
37 grados de latitud, y seguir su curso por las inmediaciones de
_Muinlin_[15], y al sur de Payen[16]: en lo que no cabe duda es, que
ningun rio de la provincia de Mendoza desagua en el Colorado, al menos
de un modo aparente. El Desaguadero, que fluye de las lagunas de
Huanacache, el Tunuyan[17], el Diamante, despues de haber derramado
sus aguas en las cienagas que encuentran, se pierden en una gran
laguna que se forma  las faldas de Lime-Mahuida[18]; y es probable
que esta inmensa acumulacion de aguas pase por meatos subterraneos 
aumentar el caudal del Colorado, que es el nico rio que corre por
aquellas inmediaciones: lo que nos induce  creerlo son los grandes
tremedales que cubren sus orillas, y que suponen una infiltracion
copiosa y perenne.

Falkner, cuya _Descripcion de Patagonia_ contiene noticias
importantes, habla de un modo muy inexacto del Colorado: talvez es la
parte mas defectuosa de su obra. Imbuido como estaba de que este rio
"recibia cerca de San Juan y de Mendoza las aguas del Tunuyan, para
perderse despues en las lagunas de Huanacache;" sostuvo este error con
la especie de un buque espaol que naufrag en la Bahia Anegada[19], y
cuya tripulacion lleg por el Colorado hasta la segunda de estas
ciudades: de donde inferia que no quedaba la menor duda sobre el curso
de este rio, tal cual l lo habia descrito: (_the course of this river
therefore is established past all doubt[20]_). Citamos sus mismas
palabras para hacer sentir la necesidad de leer con desconfianza lo
que se ha divulgado hasta ahora sobre la topografia de estas
provincias. La que puede perfeccionarla es la obra de los Sres.
Fitz-Roy y King[21], recien anunciada en Inglaterra, sobre la Costa
Patagnica y el Estrecho de Magallanes, por ser el producto de muchos
aos de diligentes  ilustradas investigaciones. Sentimos no haber
podido tomar conocimiento de los planos que sus autores enviaron 
Buenos Aires, y que nos hubieran ayudado  completar estas noticias.

Las costas del Colorado, tan yermas en el dia, abrigaban en otros
tiempos tribus numerosas. Los "Diuihets" y los "Chechehets,"[22] 
quienes los espaoles llamaban _Pampas_: los "Puelches" y los
"Tehuelches," mas conocidos con el nombre de _Serranos_  _Patagones_,
poblaban estas vastas soledades[23], de donde se lanzaban como fieras
sobre nuestros establecimientos rurales. Cuando se emprendi por
primera vez el reconocimiento del Colorado, el gefe de mas squito de
estas parcialidades era el famoso Chanel,  _Cacique Negro_, que fu
por muchos aos el terror de nuestra provincia: Villarino estrech
relaciones ntimas con l, sin sospechar que debia ser su verdugo.
Reservamos los detalles de esta tragedia para nuestro discurso
preliminar  la navegacion del Rio Negro.


                                         #PEDRO DE ANGELIS#.

                          Buenos Aires, 12 de Marzo de 1839.




_Comandancia de Marina de la Division Izquierda._

Rio Colorado,  31 del mes de Mayo de 1833. 24 de la Libertad, y 18 de
la Independencia.



Al Sr. Comandante en Gefe de la Goleta de guerra San Martin.

El Sr. General en Gefe de esta division me ha ordenado comunicar  V.
los conocimientos que he tomado del puerto de este rio en el
reconocimiento que de l he practicado ultimamente en la comision que
 este objeto me confiri dicho Seor.

Llegado  la latitud de 39 55' S se tendr la boca del rio al S. 67
30' O. En dicha latitud,  la distancia de dos  tres millas de la
boca, se encuentra la profundidad de cuatro brazas, y se observan unos
mdanos,  cerrillos de arena al N. 78 45' O, marcados con letra B en
el plano que acompao[24]; y un arbol solo el mas notable, letra D, en
la misma direccion de la entrada de la boca, que es S. 67 30' O.

El canal de la boca se distingue por la corriente colorada que se nota
en medio de aguas quebradas encima de los bancos. Al entrar en la boca
tendr una y media braza sin el flujo, y con este una braza mas: y,
habiendo entrado como media milla para adentro, se encuentran dos
brazos sin aquel, y tres con l; donde se fondear cerca del arenal
grande de la mano derecha, seal dos anclas, demorando entonces al N.
45 O los medanos primeramente observados en B, y el arbol de que se
ha hecho referencia D, al rumbo S 67 30' O.; demorando tambien unos
pequeos mdanos, letra C, al S 40 O.

Aunque de este fondeadero para arriba las corrientes son bien rpidas,
en la hora del flujo se pueden avanzar unas dos millas mas,
inclinndose siempre  la costa de la derecha, hasta enfrentar la
primera isla E de la izquierda, endonde se encuentran sobre la costa
tres palos clavados F, y en el mas alto una tablita atravesada, en que
est grabado FEDERACION, y los vestigios de mi campamento en los dias
20 y 21 del presente.

Al tomar la boca es preciso prevenirse para no dejarse abatir por la
corriente, que es violenta hcia el norte. Las profundidades que he
referido, se han hallado sondando en el reflujo,  bajamar. Los rumbos
expresados son con relacion al norte magntico....


                                         GUILLERMO BATHURST.





DIARIO DE VILLARINO.

_Diario de la navegacion que v  hacer D. Basilio Villarino, segundo
piloto de la Real Armada, con las dos embarcaciones de su mando, el
bergantin_ Nuestra Seora de Crmen y Animas, _y la chalupa _San
Francisco de Asis, _desde el Rio Negro,  reconocer la costa, la bahia
de Todos los Santos, Islas del Buen Suceso y demas adyacentes, buscar
el desague del Rio Colorado, y penetrar su entrada, de rden del
Comisario Superintente de estos establecimientos, el Sr. D. Francisco
de Viedma._



DIA 12 DE ABRIL DE 1781.

A las ocho y media de la maana tir la ltima pieza de leva, y me
hice  la vela del establecimiento con las expresadas embarcaciones, y
viento N bonancible. A las cuatro y media de la tarde llegu  la boca
del Rio Negro, remolcando el bergantin con el bote y la chalupa, por
estar calma; en cuyo parage d fondo,  esperar tiempo  propsito
para emprender mi navegacion, el que no pude conseguir hasta el 4 de
Mayo, en cuyo intrvalo de tiempo tuve lugar de registrar la barra,
(el que no habia tenido antes) como  satisfaccion la registr en los
dias que el tiempo lo permitia; y no sin muchsima utilidad, pues
descubr por la parte del N una canal, mejor que la que hasta ahora
practican los navegantes  este rio por la parte del S.

Esta canal hace fcil y poco arriesgada su navegacion  este rio, su
entrada y salida casi con todos vientos, sin atender  otra cosa que 
las mareas: lo que no sucedia antes, pues era preciso combinar estas
con los vientos, y estos debian ser favorables en el nico punto de la
pleamar, cuya circunstancia eternizaba las embarcaciones, que
fondeadas de la parte de adentro iban  entrar, pues no
concurrindoles en aquel punto de la pleamar viento favorable,
permanecian fondeadas afuera. Y aunque  m nunca esta circunstancia
me detuvo, pues casi siempre he entrado con viento contrario, ya se ha
visto lo muy cerca que alguno ha estado de perderse, por permanecer
afuera fondeados: por lo cual convendria, que los navegantes  este
establecimiento se instruyesen bien en la barra de este rio y sus
canales,  fin de asegurar sus vidas y los reales intereses; pues solo
la falta de practica es la que ocasiona los muchos riesgos y
detenciones que continuamente se experimentan.

Parece que contradice lo que llevo dicho, el haber yo estado desde el
dia 12 de Abril hasta el 4 de Mayo fondeado en la boca aguardando
tiempo oportuno para mi viage: pero no es as, porque yo salgo  un
reconocimiento, de cuyo paraje no se sabe otra cosa que lo muy
peligroso que es, que precisamente debo salir  tal hora que pueda
pasar en el dia los bajos de Punta Rubia; que el viento sea tal que me
proporcione de dia esta navegacion, y que lo pueda resistir una
embarcacion menor como es la chalupa que llevo conmigo sin exponerla 
zozobrar; y que la mar sea  propsito, para que as mismo la pueda
resistir, y otras infinitas circunstancias que me es indispensable
atender, como conocen los inteligentes en la navegacion: y nicamente
el asegurar las comisiones que se me han encargado pudieron  veces
detenerme algunos dias fondeado en la boca, pero no los vientos
contrarios ni aun las noches, pues he entrado y salido por la barra,
sin que uno ni otro me sirviese de estorbo aun antes de descubrir esta
canal: pero ahora descubierta, es mucho mas fcil esta navegacion, por
lo que se hace preciso que se hagan prcticos en ella todos los que
navegan al Rio Negro.

Los vientos que regularmente detienen en la boca de este rio  los que
van  salir de l para Buenos Aires, son del tercer cuadrante, y estos
son contrarios hasta salir de la barra por la canal del S: pero en
saliendo de ella, todos son vientos largos para hacer esta navegacion.
Por la canal del N son favorables, pues esta corre con la boca del rio
ENE y OSO; y en esta inteligencia, los que mas detenian las
embarcaciones antes que se descubriese, son ahora los mas favorables.

Del mismo modo, los vientos que tenian las embarcaciones fondeadas 
fuera de la barra, tan expuestas  perderse cuando venian  entrar,
eran del primer cuadrante y del cuarto: esto es, desde el ENE hasta el
NO, los cuales son asimismo favorables por la expresada canal.

Unicamente solo un temporal,  los vientos del segundo cuadrante,
pueden detener los barcos que salen de Rio Negro para Buenos Aires,
fondeados en la boca, por ser estos contrarios  esta navegacion y
travesas  la costa; pero la entrada no la pueden estorbar  los
inteligentes en las dos canales del S y del N, ( no ser un temporal
desecho, que no pueda aguantar) ninguna especie de vientos, sea donde
se fuere.


DIA 4 DE MAYO.

A las siete y media de la maana met el bote  bordo, y  las ocho y
cuarto me hice  la vela con viento ONO medianamente fresco. A las
ocho y media estaba  distancia de 100 varas de la punta del N del
rio, y segu gobernando al ENE,  pasar por la canal del N. A las
nueve estaba en la menor agua, que fu de dos brazas, y demarqu la
punta del N del rio al OSO, distancia de cuatro millas, y segu 
dicho rumbo hasta las nueve y media que gobern al NE, siempre
barajando la costa  distancia de media legua, y lo mas separado de
ella fu una legua. A las 11 se llam el viento al S recio, por lo que
me fu preciso acortar de vela por esperar la chalupa, y llevarla
siempre  mi costado para socorrerla en caso de que no pudiese
aguantar. A la una y tres cuartos entr en los bajos de Punta Rubia,
sobre los cuales pens largase la quilla esta embarcacion; pero, ya
barndo, ya saliendo, estuve hasta las dos, que dobl la dicha punta y
salimos  mas agua, y  este tiempo met en vuelta del ONO, barajando
la costa  distancia de un cable. A las cuatro de la tarde me hall
entre la Isla de las Gamas y tierra firme, en tres brazas de agua, y
d fondo en este sitio por ser abrigado,  fin de hacer aqu algunos
reconocimientos. A las cuatro y media ech el bote al agua, y fu 
reconocer el brazo de mar que entra entre la tierra firme y la
Pennsula de los Jabalies, por haberme parecido desde el tope laguna.
Habiendo llegado  l, prob el agua salada, y por ser ya de noche me
volvi  bordo: en este intermedio hice tender la red  los marineros,
y se pescaron algunos pejereyes y bacalaos.


DIA 5.

Amaneci con el viento ONO: dur sin que permitiese hacer diligencia
alguna, ni salir de  bordo.


DIA 6.

Sal de maana  reconocer la tierra, y mand la chalupa  que
reconociese una isla que est  la parte del N: todo el dia estuve en
tierra y reconoc los dos arroyos, que llevan los nombres de _Arroyo
Hondo y Arroyo Chico_: en el primero hall cuatro brazas de agua en
pleamar, cuyo fondo sigue una milla, arroyo arriba, y es excelente
para estar fondeadas dentro de l embarcaciones, pues no puede haber
temporales que las incomoden: el segundo es menos hondable, mas
angosto y de menos caudal. La tierra es arenisca y sin lea, pero no
falta pasto: su calidad es mejor que la del Rio Negro, exceptuando la
llanura de este  donde lo baan las corrientes; hall rastro fresco
de caballos silvestres, como de 70 animales, y abunda de perdices,
leones, jabalies y liebres. Se tendi la red y se pescaron pejereyes,
sollas y bacalao, pero poco. Al anochecer volv  bordo.


DIA 7.

Al amanecer baj  tierra  reconocer el campo,  fin de hallar agua
dulce, observando la latitud, y la hora de la pleamar: anduve toda la
maana sin que pudiese descubrir agua. Al mediodia observ el sol  la
lengua en 40 32', y la pleamar  la una y tres cuartos de la tarde, y
siendo en el Rio Negro en este dia,  las once, tres quintos, se sigue
que hay dos cuartos nueve minutos de diferencia de un puerto  otro.
Al anochecer me retir  bordo, y se mataron hoy 17 jabalies,  cuyo
tiempo lleg la chalupa de registrar la isla, en la que no hall otra
cosa digna de notar que muchas gamas; estando esta circundada de mar
por todas partes, y siendo la distancia mas breve  tierra firme de
cinco millas, de las cuales trajeron diez muertas.


DIA 8.

A las ocho y tres cuartos de la maana me hice  la vela en vuelta del
ONO, con el viento SO fresco. A las nueve y media vir por avante con
vuelta del SSO, por haber dado encima de un bajo: las nueve y treinta
y dos minutos vir por causa de otro:  las nueve y cincuenta minutos
volv  virar por el mismo motivo, hallndome casi en cima de otro: 
las diez volv  virar por lo mismo: las once vir en vuelta de SE,
por hallar solo una braza de agua:  las once volv  virar  buscar
mas agua; y  las doce d fondo en 7 brazas, y observ el sol en 40
25' de latitud, y por descargar el viento por el SO duro, me mantuve
dado fondo el resto del dia.


DIA 9.

Amaneci claro, el viento por el O fresco. A las nueve y media me hice
 la vela: las diez y cuarto vir en vuelta OSO por haber hallado poco
fondo:  las diez 1/4 vir en vuelta del N, por la misma razon: las
once 1/4 volv  virar por causa de un bajo, y  las doce y cuarto d
fondo por hallarme cercado de infinitos bajos, en 5 brazas de agua
lama, habiendo arreciado tanto el viento, que se hallaron  riesgo de
perderse las embarcaciones. Al anochecer abonanz algo el viento.


DIA 10.

Esta maana me hice  la vela, continuando mi navegacion y
reconocimientos. A las nueve y tres cuartos var en un desplayado
grande, que hace entre tierra firme y los muchos bajos que estn
sembrados por todo este saco. A las doce y media pude sacar la
embarcacion, y volv  hacerme  la vela: las dos y cuarto de la tarde
volv  varar, y tan de firme que no fu posible poder sacar el
bergantin.


DIA 11.

Segu siempre con la faena de sacar el bergantin, (que sera
prolijidad referir aqu los trabajos y maniobras que se hicieron en
esto), el que pude poner en flote  las tres y media de la tarde, 
cuyo tiempo me hice  la vela en vuelta del ENE 5 E. A las cuatro d
fondo en 2 brazas de agua, cerca de la Isla de Vaqueriza.
Inmediatamente baj  ella, y la atraves hasta la parte opuesta que
tiene media legua de ancho, y me parece que con tiempos fuertes se
anega toda. En ella no he visto animal alguno, ni rastro de ellos:
hice tender la red y se tomaron pejereyes, pero grandes y de especial
gusto, y  las seis y media de la noche me retir  bordo.


DIA 12.

Este dia se mantuvo el viento de NO, pero tan fuerte que no permiti
hacer operacion alguna.


DIA 13.

Amaneci claro, y el viento al NO recio: mand 6 marineros descalzos
para que reconociesen la isla por la parte del NE, que por ser
pantanosa no se puede andar calzado. Luego que caminaron como 2
leguas, tuvieron que volverse por el mucho pantano y arroyos que les
estorbaron el seguir adelante: llegaron  bordo  las dos de la tarde:
el viento se mantuvo muy fuerte todo el dia, y as anocheci.


DIA 14.

Este dia continu el viento del NNO tan recio, que ni aun pude salir
de  bordo, de cuyo modo anocheci.


DIA 15.

Sigui el tiempo de la misma conformidad.


DIA 16.

Amaneci claro, y el viento al N fresquito,  cuyo tiempo embarqu en
la chalupa vveres para ocho dias, y sal con ella dejando fondeado el
bergantin en el expresado paraje. Segu el Arroyo del Baradero, y
habiendo llegado  su barra no tuve agua para pasar, por lo que d
fondo y all pas la noche.


DIA 17.

A las siete y media de la maana sal de la expresada barra, y navegu
al NNE hasta las doce del dia, que habindose llamado el viento  la
proa, navegu  remo hasta las tres de la tarde, que desembarqu en la
Isla de Bordas, y desde ella observ que rompia la mar por la parte de
afuera desde el NE hasta el SE.

En esta isla no hallamos otra cosa que chorlitos, gaviotas y lobos
marinos;  inmediato  ella fondeamos la chalupa, y nos quedamos 
hacer noche.


DIA 18

A las siete de la maana sal, dando vuelta por el NNO NO y SO,
siempre por el fondo desde 3 palmos  7,  excepcion de algunos pozos,
 canalizos muy angostos, hasta que llegu  3 brazas de agua, y 2 y
media arrimado  la Isla de Urristi, cuyo sitio es un buen fondeadero
abrigado y de buena tenazon. Desde este sitio fu siguiendo la canal,
pero  distancia de media milla dimos sobre bajos, despues de haber
varado infinitas veces: arrimamos  la isla para aguardar la bajamar,
 ver si en ella descubria algun canalizo por donde seguir; observ la
pleamar  la una y un quinto de la tarde, de que se sigue que el dia
de la conjuncion ser  las cinco y un quinto. Habiendo bajado al agua,
se repartieron los marineros por los desplayados, y el proel de la
chalupa pas hasta la tierra firme desnudo, nadando algunos pozos; el
que lleg de noche con la noticia, de que todo el trecho que hay desde
la isla  tierra no tiene canal alguna, pero que se habia visto muchas
veces casi sumergido en fango. Desde esta isla para el NNE se descubre
un laberinto de bajos y juncales, y todo fango intransitable. A las
nueve de la noche descarg una turbonada de viento y agua con truenos,
y as se mantuvo toda la noche.


DIA 19.

Este dia sal dando vuelta  los bajos, gobernando al SE y SSE, y
habiendo navegado 2 y media leguas, gobern al SO, S y SSO, hasta la
noche que di fondo en una y media brazas de agua.


DIA 20.

Sal al amanecer para  bordo del bergantin,  fin de traerlo hasta la
Isla de Bordas, para aproximarlo mas al Colorado, y seguir de all con
las embarcaciones menores al reconocimiento, y porque me faltaban
viveres, y no me era posible con los que tenia seguir adelante el
reconocimiento, con solo la chalupa me cost bastante hallar la boca
del Arroyo del Baradero pues sobre no tener mas que 15 varas de ancho,
no tiene seal alguna por donde se conosca, por ser todo mar al
rededor como 3 leguas, y con una y media brazas de agua. A las tres y
media de la tarde llegu  bordo del bergantin, que ya estaba
inmediato  la barra del arroyo, que as se le habia prevenido al
piloto  mi salida. Anocheci lloviendo, y as se mantuvo toda la
noche.


DIA 21.

Al amanecer mand el bote  poner balizas en la barra del arroyo: todo
el dia estuvo lloviendo, y el viento al NNE recio.


DIA 22.

Este dia estuvo el viento por el N recio, y por ser contrario no pude
salir con el bergantin  la barra.


DIA 23.

Este dia de la misma conformidad estuvo el viento fuerte, y contrario
por el ESE, y lloviendo.


DIA 24.

De la misma suerte ha estado lloviendo, y el viento del primer
cuadrante recio.


DIA 25.

Amaneci nublado y el viento al SSO, cuyo tiempo me hice  la vela. A
las ocho y media var junto  la primera baliza, y empez la faena de
sacar la embarcacion, habiendo arreciado el S. A mediodia observ el
sol en 40 14' de latitud. A las dos de la tarde salio la embarcacion,
y me hice  la vela, y volv inmediatamente  varar: tend dos espias
para salir, y habindola puesto  las tres en flote, me hice  la vela
y volv  varar  las tres y media,  cuyo tiempo volv  la faena de
sacarla. A las cinco consegu poner el bergantin en la canal, y me
amarr  pasar la noche.


DIA 26.

Amaneci claro, y el viento al O recio. A las seis y tres cuartos, me
hice  la vela, y  las siete y media var, y aunque se trabaj
muchsimo no fu posible sacar la embarcacion. A las diez fu el bote,
y puso 9 balizas en la canal. Al mediodia observ 40 14'. A las
cuatro y media de la tarde sacamos el barco de donde estaba varado,
habiendo trabajado todo el dia en esta faena,  cuya hora me hice  la
vela, y hice recoger la balizas. A las cinco estaba fuera de la barra.
Al anochecer d fondo en 5 brazas de agua: pasamos la noche con viento
del cuarto cuadrante recio, y tanto que me fu preciso meter el bote
bordo.


DIA 27.

Amaneci viento del cuarto cuadrante recio;  las doce se llam al SO.
A la una, habiendo algo abonanzado, me hice  la vela, y se me cay el
relox al agua, quedndome sin siquiera una ampolleta para gobierno, y
sin relox alguno bordo de ninguna especie. Segu adelante, gobernando
al N 1/4 NO. A las tres d fondo, y reconociendo que no era buen
paraje, zarp el ancla y me hice  la vela, y navegu por 3-1/2,
4-1/2, 5 y 6 brazas de agua, y d fondo en 2-1/2,  distancia de una
milla de la Isla de Bordas, demorando esta por su mediana al N 1/4
NO.


DIA 28.

Amaneci el viento al OSO fresco, y fui  la Isla de Bordas  observar
la latitud, que es de 40 3'. A las doce y media mand la mitad de la
gente  bordo, por haber arreciado mucho el viento, y fu tanto que no
pudo volver el bote en busca mia, ni de la demas gente. Sigui siempre
el temporal, y me qued en la isla esta noche, habiendo sido preciso 
bordo dar fondo  la _esperanza_.


DIA 29.

Amaneci el viento al SO recio. A las nueve de la maana, habiendo
disminuido un poco, vino el bote, y me fu  bordo. A las diez mand
el bote  llevar vveres  la chalupa, que estaba fondeada de la parte
del N de la isla, y le era imposible venir  bordo. A las cuatro de la
tarde lleg el bote  bordo: anocheci con el viento al SSE fresco.


DIA 30.

Amaneci con el viento por el N fresco, y  las ocho atrac la chalupa
bordo, y le hice embarcar ocho dias de vveres. A las cuatro de la
tarde me hice  la vela para mejorar de fondeadero, y por ser la canal
angosta y viento contrario, var dos veces, y con una hora de noche d
fondo en 4 brazas de agua.


DIA 31.

Este dia estuvo el viento por el NO duro, por lo que me mantuve
fondeado, y se le pusieron  la chalupa baileos nuevos por estar los
otros inservibles.



DIA 1. DE JUNIO.

A las ocho de la maana me hice  la vela con viento SO fresco, y
gobern al N 1/4 NE hasta que hall 5 brazas de agua de la parte del
NE de la Isla de Bordas, que por haber visto reventar la mar y bajos
por todas partes, d fondo en dicho sitio hasta reconocerlos. A la una
de la tarde mand la chalupa con el piloto  la Punta de los Lobos,
para que registrase los bajos, y viese si habia sitio  donde echar el
caballo en tierra,  fin de reconocer la boca del Colorado por
considerarme ya muy cerca de su desague. Al ponerse el sol tend la
ancla grande, por haberse puesto el horizonte de mal semblante. Al
anochecer entr el viento por SO  rfagas muy fuerte con granizo, y
mand izar un farol al tope mayor, para que le sirviese de guia  la
chalupa. A las seis lleg la chalupa  bordo, con la noticia de haber
hallado cerca de la Punta de los Lobos 5 brazas de agua.


DIA 2.

A las ocho de la maana zarp las anclas, y me hice  la vela para la
Punta de los Lobos. A las nueve y media toc el barco, y fu
arrastrando como dos cuadras, hasta que cay en 5 brazas. A las diez y
media d fondo en 5 brazas de agua, inmediato  la expresada punta,
habiendo navegado en vuelta de N 1/4 NE. A las cuatro y media de la
tarde volvi  hacerme  la vela, para mejorar de fondeadero, y navegu
al NO 1/4 O una milla, y  las cinco d fondo en 4 brazas fango, y
asegur la embarcacion con los mejores cables. Anocheci de mal
semblante, y  las tres de la maana se achuvasc el tiempo, y
descarg por el OSO una turbunada de viento que parecia huracan, y
dur hasta las cinco, que se llam al SO algo mas benigno.


DIA 3.

Amaneci el viento al SO recio,  cuyo tiempo mand 3 hombres  que
reconociesen la tierra, y que siguiesen lo posible al NNO, pues all
considero el desague del Colorado. A las ocho registr la aguada, y
visto la poca que tenia por la mucha que se habia vaciado por la
inutilidad de la vacijeria podrida, hice cerrar la caldera del mate, y
d rden que se diese de beber una sola vez  los animales media
racion, y que la gente bebiese por un caon de fusl, y mand la
chalupa  un arroyuelo de agua salada para su seguridad, pues
inmediata al bergantin est expuesta  irse  pique. Todo el dia se
mantuvo el viento al SO duro, y anocheci de la misma conformidad, sin
que los tres que fueron  reconocer hubiesen parecido.


DIA 4.

Me embarqu de maana en el bote, y fu  reconocer la ensenada: entr
por un arrojo y lo segu como dos leguas, hasta que no hallando agua
para el bote, por esparcirse esta en diversos arroyos muy pantanosos
de fango, di vuelta y pude desembarcar, aunque con fango  la rodilla.
Sub  un cerrito, en el que hall paja cortadera y apio, y desde l
divis, aunque confusamente, dos rboles, que se me figuraron dos
sauces, junto  los cuales habia yo bebido agua el ao pasado, en el
viage que por tierra hice al Colorado: y aunque estaban como 4 leguas
de distancia, le dije al contra-maestre que estaba conmigo que me
acompaase, y siguisemos hcia los dichos rboles. Habiendo caminado
como una legua, y siempre por puro pantano, nos hallamos cercados de
arroyos sin poder pasar adelante: d vuelta y vine por el arroyo 
donde estaba refugiada la chalupa, y la hall varada, sin que fuese
posible en la pleamar echarla al agua. Aqu hall los tres hombres que
fueron al reconocimiento, los cuales de ningun modo pudieron transitar
este terreno, lleno de fango pantanoso, arroyos y maleza; al anochecer
volv  bordo.


DIA 5.

Amaneci lloviendo con el viento NO duro. A las doce del dia, habiendo
algo aplacado, mand en el bote 18 hombres  que pusiesen la chalupa
en flote, y con ellos el contra-maestre, para que abriesen pozos en el
Cerrito del Apio, por ver si se sacaba agua dulce. A las tres de la
tarde lleg el bote con 10 hombres, y los restantes se quedaron
abriendo dichos pozos: volvi  reciar el viento tanto, que no fu
posible mandar el bote en busca de la gente  tierra, el que me fu
preciso meter  bordo porque no se fuera  pique. Sigui el temporal
toda la noche.


DIA 6.

A las ocho de la maana ech el bote al agua, y lo mand en busca de
la gente  tierra, y de todos ellos solo el contra-maestre y un
marinero pudieron pasar el pantano para embarcarse en l, y los
restantes, temiendo quedar ahogados en el fango, no se determinaron 
pasar el pantano que mediaba entre ellos y el bote: los dos marineros,
Eusebio Gonzalez y Manuel Alcain, al amanecer volvieron  emprender la
descubierta del Rio Colorado,  los cuales les habia yo dado la seal
de los dos rboles mencionados arriba. A las once y cuarto lleg el
bote  bordo, y me hice  la vela, aproximndome mas al Colorado,
aunque con viento por la proa. A las dos d fondo en 3 brazas de agua,
3 millas al O de donde estaba fondeado, y  este tiempo lleg la
chalupa  bordo y trajo los dos que habian ido al reconocimiento, los
que no pudieron llegar los rboles expresados, por los infinitos
arroyos de agua salada y pantanos. Al anochecer tuve que meter el bote
 bordo, por el mucho viento y marejada.


DIA 7.

Al amanecer asegur la embarcacion con las mejores amarras que tenia.
A las ocho mand la chalupa que fuese en la vuelta del E  reconocer,
y yo me embarqu en el bote y sal de la vuelta del O con cinco dias
de viveres, estando el tiempo mas bonancible,  fin de hallar parage 
donde desembarcar en tierra firme; pues considero que el Colorado est
muy cerca, y pudiendo llegar  tierra, precisamente lo hallar,   lo
menos conocer en la calidad del campo,  que distancia me hallo de
l, por haberlo ya transitado. A las diez llegu  la boca de una
canal que sigue al NO, entr por ella y segu siempre, y tenia mas
caudal, pues de esta salen innumerables canales. A las doce llegu 
donde se dividia en dos iguales, y viendo en la que seguia al NE unas
tominas que estaban por ella, as por esto, como por seguir mejor
rumbo que la otra, determin seguirla. A las dos de la tarde
desembarcamos en tierra, pero de la parte de adentro habia un arroyo
pantanoso: este lo pas el contra-maestre con 3 marineros, y siguieron
hcia los rboles. Yo que esperaba que bajase el agua para pasar,
prob en este intermedio el agua y la hall casi dulce, y no
quedndome la menor duda que por all desaguaba el Colorado,   lo
menos alguna porcion de l, tir algunos tiros llamando al
contra-maestre y marineros, los que volvieron, habiendo bebido agua
dulce en el dicho rio. Nos embarcamos, y seguimos aguas arriba, hasta
la noche que nos acampamos en la orilla, bebimos agua dulce con alguna
mezcla de salada, como la de la mar.


DIA 8.

Al amanecer volv  buscar el bergantin, que me tenia con bastante
cuidado el tenerlo fondeado afuera, dejando el reconocimiento del rio
principal para despues de tenerlo asegurado adentro. A las doce llegu
 bordo, y le hice seal  la chalupa de que viniese  bordo, que
habia ido  cortar lea, la que lleg  la una de la tarde. Pasamos
aqu el resto del dia y la noche, por estar el viento contrario.


DIA 9.

Amaneci el viento al E bonancible y lloviendo, y empez la faena de
llevar las anclas. A las siete y media me hice  la vela para el
Colorado. A las once del dia llegu  la Horqueta de las Tominas, y
por ser aqu contrario el viento, d fondo  esperar viento favorable.
Pasamos el resto del dia y la noche con el viento por el E fresco y
lloviendo.


DIA 10.

Este dia se mantuvo lloviendo, y el viento al ENE recio, por lo que no
fu posible salir de este sitio.


DIA 11.

Amaneci con el viento al S bonancible, y tuve que esperar la bajamar
para poder hacerme la vela y navegar, pues de marea crecida en este
paraje no es posible. A las diez y media zarp, y me puse en derrota
para el Colorado. A las doce y media qued varado de la parte de
adentro de la Punta de los Zaramagullones, y mand el bote balizar la
entrada, que tenia  este tiempo muy poca agua. A las cinco de la
tarde puse la chalupa y bote al remolque por la proa, y con toda vela,
por estar casi calma, procur entrar. A las seis de la noche volv 
varar, por lo que fu preciso tender espia para sacar la embarcacion,
y egecutado, mand poner faroles en las balizas, que por ser la noche
obscura no se veian, y volv  tentar la entrada que consegu  las
ocho de la noche, en cuyo sitio d fondo, dejar para maana el saber
cual sea el principal Colorado, pues s que estoy en su entrada.


DIA 12.

Este dia mand la chalupa con el piloto buscar el ro principal, y yo
sal asimismo con el bote por ser tantos los canales que hay, no es
fcil hallar el principal. A las dos de la tarde ya estaba cerciorado
cual era el rio principal, y lo segu aguas arriba hasta la Isla de
Lobos. A las cuatro y media de la tarde d vuelta y llegu  bordo 
las siete de la noche, y no pareci la chalupa.


DIA 13.

Al amanecer hice seal  la chalupa para que viniese  bordo. A las
siete y media zarp el ancla, y con el bote al remolque y la cisga
segu con el bergantin el rio aguas arriba, y las doce quedamos
varados. A este tiempo mand la gente tierra pegar fuego al pajonal y
carrizal que tiene este rio en sus mrgenes, pues si estando el tiempo
algo seco peg ran fuego los indios  otros cualesquiera, estando la
maciega en el estado de hoy, precisamente se quemarian las
embarcaciones que estuviesen ancladas en l: por lo que debe el que
entre, tener cuidado de limpiar y quemar la dicha maciega. A las diez
de la noche puse la embarcacion en flote.


DIA 14.

Este dia tuve la felicidad de colocar el bergantin en el principal
brazo del Colorado, y  donde no llega el agua salada, y sal  tierra
con los marineros  pegar fuego  la maciega, as por el motivo dicho
arriba, como para que, vindolo los indios, vengan donde estoy, para
por medio de ellos dar parte al Seor D. Francisco de Viedma de mi
entrada en este rio: pues me tiene con bastante cuidado, el que dicho
Seor tendr de esta noticia, as por ser la estacion en que sal 
este reconocimiento la mas rgida del ao, como por ser esta
navegacion hasta ahora ignorada de todos; y saber de cierto por
informe y diario mio, que le present  mi llegada del viage que hice
por tierra, costeando la mar este rio, por el mes de Mayo del ao
prximo pasado, que esta costa est llena de infinitos bajos; cuyas
circunstancias, juntas con 42 dias que h que sal del Rio Negro, le
ocasionar n bastante indisplicencia.


DIA 15.

Baj tierra con la gente pegar fuego, siguiendo los reconocimientos de
la calidad del terreno, y  la noche volv bordo.


DIA 16.

Al amanecer me embarqu en la chalupa, y segu reconociendo el rio
aguas arriba, dejando rden al piloto para que asimismo mudase el
bergantin una legua mas arriba, siempre que tuviese viento favorable,
por ser este mejor parage; navegu todo el dia, bajando varias veces
tierra, por reconocer la calidad de ella. A la noche me acamp en una
isla del rio, habiendo pegado fuego en toda su orilla.


DIA 17.

Segu rio arriba, haciendo las mismas diligencias que el dia de ayer,
hasta que llegu una isla de sauces, donde me habia acampado el ao
pasado: all hice noche.


DIA 18.

Este dia al amanecer me puse la vela para bordo del bergantin, con el
cuidado de si llegasen indios. A las cuatro de la tarde llegu bordo,
y hall una carta del Seor D. Francisco de Viedma que habia entregado
al piloto un indio, que con otros 4 habia llegado bordo el dia de
ayer: y aunque el piloto los agasaj bastante y los regal, no
quisieron quedarse por no haberme hallado; pero quedaron en volver
para llevar la respuesta de dicha carta, fecha 14 de Mayo; y el
bergantin lo hall ya en el paraje que al piloto le habia prevenido.


DIA 19.

Este dia ech la vacijeria en tierra, el caballo (que hasta ahora no
habia hallado paraje para desembarcarlo), y todos los tiles de 
bordo,  fin de limpiar la embarcacion, y achicarle el agua: y
asimismo ech en tierra anclas y cables, y mont la artillera y baj
tierra cerciorarme bien de su calidad, la que ciertamente supera
cuanto he visto en la Costa Patagnica, y creo compite con los mejores
parages, cuyo juicio hice el ao pasado, y expuse en el diario citado
arriba: pero no siendo esto de mi profesion, suspendo lo que pudiera
decir en el asunto, por no errar; dejndolo los inteligentes en la
agricultura (aunque esta no me es totalmente desconocida). Luego que
llegu bordo, que fu bien cerca de noche, llegaron un cerrito, por la
parte del N, como de 50 60 indios: inmediatamente mand el bote y la
chalupa  que condujesen algunos, y trajeron 5, y una mulata
lenguaraz: entre ellos venia el que habia conducido la carta del
Super-Intendente, los que agasaj y regal con aguardiente, (la mitad
agua del Colorado) poleadas y bizcocho; y aunque los quise despachar
para el Rio Negro, respondiendo por medio de ellos dicho Seor, y d
ndole cuenta de mi arribo  este rio, no pude conseguirlo, porque
decian quieren pasar aqu el dia de maana, para que descansen sus
caballos. A las ocho de la noche los ech en tierra.


DIA 20.

Este dia se les di de comer  los indios, y se les regal
aguardiente, tabaco, y bizcocho para de noche.


DIA 21.

Esta maana se les di de comer  los indios, y le entregu al que
trajo la carta otras, para que llevase al Rio Negro al Seor D.
Francisco de Viedma, d ndole noticia de mi arribo: asi para que
hiciesen esta diligencia como por la buena armona, fueron todos
regalados con aguardiente, porotos, bizcocho, harina y abalorios, y
las doce del dia se pusieron en camino para sus toldos, y el que
llevaba la carta dice que en derechura pasar al Rio Negro entregarla.


DIA 22.

Este dia se trabaj en limpiar el barco y la vacijeria, y llenarla de
agua.


DIA 23.

Fu  reconocer por tierra la costa de la mar. A las cuatro de la
tarde llegu bordo, y al mismo tiempo llegaron 3 indios del cacique
_Calpisquis_, los que se quedaron esta noche: se les di de comer y
aguardiente.


DIA 24.

A las ocho de la maana se fueron los indios expresados, y las cinco
de la tarde volvieron con tres chinas, que dicen habian dejado al
resguardo de los caballos que traian para vender: se les obsequi de
la misma suerte que el dia de ayer.


DIA 25.

A las ocho de la maana vinieron los indios  que les comprase los
caballos, de lo que me escus, esforz ndolos  que fuesen  venderlos
al establecimiento del Rio Negro; pero no fu posible porque dicen
tienen los caballos cansados, y que est lejos, por cuyo motivo querian
volverse. En esta suposicion se les regal aguardiente, harina,
bizcochos, porotos y abalorios. A las cuatro de la tarde se fueron.


DIA 26.

Este dia, ya un poco restablecido el caballo de lo que se habia
enflaquecido en la navegacion, me fu en l por la costa del mar como
seis leguas. A las dos de la tarde d vuelta, y llegu de noche bordo.


DIA 27.

Este dia estuve bordo, haciendo componer algunas cosas pertenecientes
 su aparejo.


DIA 28.

A mediodia lleg bordo el cacique Uzel, con 18 indios y la lenguarz
mulata; y porque este es el que pra ahora en el Colorado, y ser el
cacique mas inmediato  nosotros, lo regal mucho, como tambien 
todos los indios que le acompaaban.


DIA 29.

Este dia se les di de comer los indios, y se les regal con
aguardiente, harina, bizcocho y porotos, y se fueron las cuatro de la
tarde gustosos, pero esta noche me robaron un caballo que habia
comprado; tal es la fidelidad de estos b rbaros.


DIA 30.

Este dia permanec  bordo, aguardando respuesta del Rio Negro, pues
ya tiene el indio que llev la carta sobrado tiempo para haber vuelto.



DIA 1. DE JULIO.

Esta maana sal  caballo, costeando el rio agua arriba, y
reconociendo el terreno de sus mrgenes, y cuanto mas arriba es mejor
tierra: camin como seis leguas, y llegu bordo con una hora de noche.


DIA 2.

Este dia llovi mucho, por lo que no pude salir de  bordo.


DIA 3.

De la misma suerte estuvo lloviendo con los horizontes cerrados.


DIA 4.

Asimismo se mantuvo lloviendo hasta el mediodia. A las cuatro de la
tarde llegaron 3 indios y 2 chinas, los que no se pudieron entender
por no haber traido lenguar z: los obsequi como siempre.


DIA 5.

A las nueve de la maana llegaron indios, los cuales ascendieron 60
personas entre hombres y mugeres, y entre ellos una china ladina,
sobrina del cacique Calpisquis, la que dijo que toda aquella gente era
del expresado cacique, que venian  vender caballos y reses por
bayeta, ollas, bugerias, bizcocho, sombreros, harina, aguardiente y
porotos: los agasaj, dndoles de comer y aguardiente, y se empez la
feria.


DIA 6.

Amaneci con viento SO fresco, mucha lluvia y truenos, y sigui la
feria de los indios, d ndoles de comer y aguardiente.


DIA 7.

Al amanecer empez embarcar la vasijera, y todos los tiles que tenia
en tierra, para pasar con el bergantin  la otra banda donde est n los
indios, por custodiar los animales que compr. A las dos de la tarde
me ancl en la parte del N: inmediatamente ech la vasijera en
tierra, y con ella hice un corral provisional para encerrar los
caballos que compr, y segu la feria. A las seis de la noche lleg el
indio que fu al Rio Negro llevar la noticia de mi entrada en el
Colorado, al Seor D. Francisco de Viedma, con la deseada respuesta de
haberla recibido dicho Seor, y todos en general se les di de comer y
aguardiente.


DIA 8.

Se continu la feria hasta las tres de la tarde, habiendo comprado 17
caballos, 5 vacas y 4 novillos; asimismo compr lazos, colleras y
maneas, y se pusieron en marcha los expresados indios de Calpisquis,
quedndose el que trajo la carta con los que le acompaaban. Al
anochecer llegaron 4 indios, 2 del Colorado y 2 del paraje donde est
el Cacique Negro, los que me trajeron de parte de este un costillar de
vaca de regalo, y dijeron que luego que ellos regresasen  sus toldos,
quera venir aqu dicho cacique: les mand dar de comer y aguardiente:
se at el ganado vacuno, y se encerraron los caballos. A las dos de la
maana se fueron 4 reses, que rompieron los lazos con que estaban
atadas.


DIA 9.

Al amanecer mand la chalupa  cortar palos para hacer un corral, y
ensill caballo para campear las vacas; hall el rastro, y lo segu
campo adentro, hasta que advert el caballo algo pesado: me ape dej
ndolo refrescar, y me fu  bordo las tres de la tarde. A esta hora
despach todos los indios, habindoles regalado aguardiente. bizcocho,
harina y porotos. A las cuatro lleg un peon, de los que acompaaban
al Super-intendente, con la noticia de que estaba ya  mas de medio
camino del Rio Negro al Colorado dicho Seor.


DIA 10.

Antes de amanecer mand al bote  que trajese la madera que tuviese
cortada la chalupa, y ordenase al patron de esta, que navegase el rio,
aguas arriba, hasta una isla que le seal, y que all permaneciese
hasta otra disposicion. Al mismo tiempo mont  caballo, y con el
expresado peon,  teson de galope, fu  encontrarme con dicho
Super-intendente, de nueve  diez leguas de donde salimos: seria
mediodia, nos pusimos en marcha y vinimos  hacer noche  la orilla
del Colorado.


DIA 11.

Esta maana salimos costeando el Colorado, aguas abajo, por la parte
del S. hasta la citada isla  donde estaba la chalupa, en cuyo puesto
determin dicho Sr. Super-intendente dejar toda la expedicion al cargo
del alferez de dragones D. Francisco Piera, y auxilindole la chalupa,
pas  la parte del N acompaado del ingeniero D. Jos Perez Brito, un
Padre Mercedario y dos soldados, y nos pusimos en marcha por la orilla
del rio para  bordo del bergantin. Habindo llegado  bordo hall la
novedad de haber robado las vacas los indios, y que el marinero que
las pastoreaba habia salido en busca de ellas, y no habia vuelto.


DIA 12.

Fu el bote  remudar la chalupa para que conduzca vveres.


DIA 13.

Este dia sal  caballo, acompaando al Seor D. Francisco de Viedma
que sali  reconocer el terreno. A las tres de la tarde lleg  bordo
la chalupa con vveres. A las nueve de la noche hubo noticia, de que
el marinero que faltaba lo tenian los indios en los toldos.


DIA 14.

A las tres de la tarde vino el marinero que faltaba, al cual lo habian
apresado los indios en los toldos, y tenian ya como esclavo.


DIA 15.

Despues de mediodia sal en el bote, con el Super-Intendente y el
Ingeniero,  reconocer la boca de este rio,  cuyo tiempo lleg el
cacique Uzel con algunos indios, y  las cuatro de la tarde volvimos 
bordo.


DIA 16.

Despues de mediodia se puso en marcha el Super-intendente, con los que
le acompaaban, para el Rio Negro, dejndome la rden para que yo
regresase  dicho rio, con toda la expedicion con que vine, luego que
viniese  bordo la chalupa.


DIA 17.

Este dia mand porcion de la gente de  bordo  cavar tierra para
sembrar algunas semillas, y empez  alistar la vasijera, y  hacer
la aguada.


DIA 18.

Mand la gente  que siguiesen la sementera, otros  hacer lea para
el viage, y otros prosiguiesen con la aguada. A las dos de la tarde
lleg el Cacique Negro con sus indios, se le di de comer y
aguardiente:  la noche lleg la chalupa  bordo.


DIA 19.

Se acab de hacer la aguada, lea y sementeras: despach al Cacique
Negro con sus indios, habindole regalado aguardiente, harina,
bizcocho y porotos, quedndome listo para por la maana emprender mi
viage al Rio Negro.

Al anochecer vino  bordo el Cacique Negro, pretendiendo con fuertes
instancias una carta para el Exmo. Seor Virey, para que la condujesen
 Buenos Aires 4 indios que con el _Chanchuelo_, dice, v  mandar 
esta ciudad,  fin de que estos pudiesen pasar por las guardias
francamente, y que el dicho cacique con Guchulap, Calpisquis, Toro,
Guchan, Canopey y Alca juntos, pasaban al Volcan  tomar bagualada,
de cuyo paraje queria despachar los expresados chasques Buenos Aires.
Y habiendo yo sabido por dicho cacique, que los dichos peones que
llevaban carta por tierra  Buenos Aires, llamado el uno Juan Jos, y
el otro Martinez, los tendrian detenidos en los toldos de Calpisquis
hasta el regreso del Cacque Negro  ellos, por haber dicho all unos
indios que nosotros marchabamos con mucha gente y armas para matarlos,
motivado de la venida del Super-intendente al Colorado, les dije que
de ningun modo irian estos indios mas seguros, que con los expresados
peones, pues llevaban cartas y pasaportes. Les expres cuanto pude
esta seguridad,  fin de que no los detuviesen, y lograsen el viage
que se intenta por tierra; y regal  este cacique cuanto pude, y 
sus indios, encargndole mucho la seguridad del peon Godoy,
hacindoles muchos ofrecimientos mi regreso al Colorado.

El Chanchuelo me dijo, que el camino que llevaban los dos peones que
van  Buenos Aires, es el peor, y que el camino mejor era por cerca de
la costa hasta el Volcan, y que desde el Colorado hasta el Quenquen
habia cinco dias de camino bueno.


DIA 20.

De maana sal para el Rio Negro, y al mismo tiempo se fueron los
indios: llegu al Paso de los Faroles, y me fu preciso dar all fondo
para abalizarle.


DIA 21.

Este dia fu  reconocer el principal desague del Colorado, y abaliz
el paso con 40 balizas hasta la Punta de los Zaramagullones, y me hice
 la vela, y al remolque hasta la noche, que d fondo  la expresada
punta en dos brazos de agua.


DIA 22.

Esta maana, estando el viento al OSO bonancible, zarp el ancla, y
con el bote y chalupa por la proa al remolque segu la canal, y llegu
 las diez para las once  la Horqueta de las Toninas, en cuyo paraje
largu toda vela, sindome ya all dicho viento favorable. Serian ya
las doce del dia, estaba desembarcado, y gobern al SE 1/4 E hasta las
dos de la tarde que d fondo en 5 brazas,  dejar crecer la mar para
pasar un bajo y abalizarlo. Habindolo abalizado y reconocido, me hice
 la vela, y segu mi navegacion, gobernando al S 1/4 SE, hasta el
anochecer que d fondo en 41/2 brazas de agua.


DIA 23.

Amaneci con el viento al SO recio, el que  mediodia abonanz, y
mand el piloto en la chalupa  la barra del Arroyo del Baradero, para
que abalizase su canal. A las cuatro y media, habindose llamado el
viento NNE flojo, me hice  la vela, y navegu hasta la noche que d
fondo en 3 brazas de agua.


DIA 24.

Amaneci claro con el viento por el O, y contrario  mi navegacion: 
mediodia lleg la chalupa  bordo, dejando abalizada la canal
expresada arriba. A las dos de la tarde me hice  la vela con viento
ONO, y bordejeando llegu  la primera baliza, y de all con remolque
y espias, llegu al anochecer  fondear dentro de dicho arroyo. A las
ocho de la noche entr el viento por el E flojo, con el que me hice 
la vela; y  las diez se llam el viento  la proa, por lo que d
fondo.


DIA 25.

Se mantuvo el viento de proa, y al remolque segu hasta las tres
becas, que no pudiendo pasar, d fondo  las dos de la tarde, con
viento al E muy flojo: lev, mare toda vela, y navegu hasta el
anochecer, que d fondo en dos brazas hasta la salida del arroyo.


DIA 26.

Al amanecer me hice  la vela con viento NNO bonancible, gobernando al
SS0. A las nueve y media qued varado sobre un bajo, de los infinitos
que hay en estos parajes: por lo que tend una espia, y con ella  las
tres de la tarde sali la embarcacion,  cuya hora me hice  la vela,
y gobern al SSE hasta la noche, que hallando 10 brazas de agua, d
fondo.


DIA 27.

Al salir el sol me hice  la vela con NO bonancible, y  las nueve y
media var sobre el bajo grande, frente  los arroyos. A las tres de
la tarde con dos espias sal  la canal, y d fondo en 7 brazas, por
estar calma, y ser la corriente contraria.


DIA 28.

Esta maana me hice  la vela con viento NO fresco, y d fondo en la
angostura que hace entre la Isla de las Gamas y la Pennsula de los
Jabalies; y en este paraje,  la orilla del agua sobre la barranca,
puse cinco pipas y dos cuarterolas de agua dulce, para que sirvan de
socorro la embarcacion que all vaya con comision  arribada, y
asimismo  los que vayan por tierra.


DIA 29.

Al amanecer me hice  la vela con viento fresco ONO, y fu fondear
inmediato  Punta Rubia,  fin de abalizar la canal que hace entre
esta y los bajos de afuera,  cuya diligencia mand el piloto por
hallarme yo enfermo, y no pudo poner mas que 4 balizas por la orilla
en tierra firme, por ser en los bancos el suelo muy duro.


DIA 30.

Este dia sal, aunque con trabajo,  la Punta Rubia  reconocerla, y
puse una baliza sobre un cerro, por la cual se conoce cuando se halla
en la canal entre los bajos y tierra firme, y mand algunos marineros
 cazar, porque nos hallamos faltos de carne,  los que se les dieron
algunas balas de fusil. Al anochecer volvieron  bordo los cazadores,
habiendo traido 24 jabalies; y se puso el viento de muy mal semblante.


DIA 31.

Amaneci el viento al OSO muy recio, y luego se llam al SE de la
misma suerte:  mediodia abonanz, y mand al contramaestre en el bote
 reconocer los bajos de afuera, el que hall canal que sale al SE: al
anochecer volv  bordo, y quedaba el horizonte de mal semblante.



DIA 1. DE AGOSTO.

Amaneci con el viento al OSO recio y contrario para navegar al Rio
Negro:  las ocho mand la chalupa  la Punta Rubia, con una
cuarterola para que la llenasen de aceite de lobo, que los hay en
abundancia. Todo el dia se mantuvo el viento de la misma conformidad,
y anocheci de mal semblante. A las dos de la noche se llam al ONO
que parecia huracan, por lo que fu preciso dar fondo  la esperanza.


DIA 2.

Todo este dia se mantuvo el viento muy recio, desde el ONO al OSO,
hasta la noche que se qued calma, cuyo tiempo zarp la esperanza.


DIA 3.

Amaneci con el viento al SO fresquito, y los horizontes cerrados. A
las diez de la maana se llam al SSE recio, y por tener en este
paraje poco abrigo, me hice  la vela para adentro, con mayor y
trinquete arrizados. Despues de mediodia d fondo inmediato  los dos
arroyos: todo el dia se mantuvo el viento desde el SSE hasta el SSO
fuerte con granizo, y as anocheci.


DIA 4.

Amaneci el viento SO recio, de cuyo modo se mantuvo todo el dia,
hasta la noche que abonanz.


DIA 5.

Amaneci con dicho viento medianamente fresco:  las nueve de la
maana vino la chalupa  bordo, le d vveres para que volviese al
arroyo adonde estaba refugiada. Al anochecer se llam el viento NNO
fresquito, y le hice seal  la chalupa para venir bordo:  las doce
de la noche le d vveres, y rden para que  aquella hora se pusiese
 la vela, adelantndose  Punta Rubia embarcar la cuarterola de
aceite de lobo, que antes no habia podido por la dureza de los
tiempos.


DIA 6.

Serian las dos de la noche cuando met el bote  bordo, y me hice  la
vela para el Rio Negro. A las cuatro de la maana llegu  Punta
Rubia,  donde hall la mar sumamente gruesa; y en medio de la
rompiente segu con la chalupa por la proa, y toqu con la quilla en
la cabeza del N de los bancos: con otro golpe de mar salimos, y segu
gobernando al S 1/4 SE por entre el rompidero de la costa, y el de los
bajos, que tiene 50 brazas de latitud. Al salir el sol ya habia
montado los bajos, y segu con fuerza de vela y viento N fresco, por
lograr la pleamar de dia en el Rio Negro, y poder lograr entrar en l,
por estar la mar muy gruesa y el viento contrario para aventurarse 
embestir su barra. De noche las doce llegu la barra que rompia de
punta  punta, y la embest por la canal del N por entre las
reventazones. La menos agua que hall fueron dos brazas, y con todo,
era tanta la marejada que toc algunas veces la embarcacion, no
calando esta mas que 71/2 palmos: pas la barra y navegu por 3 brazas
de fondo hasta la punta del N del rio, que me di el viento de proa, y
 fuerza de muchos bordos logr dar fondo dentro del rio. A las dos de
la tarde ya emparej seguro, mediante Dios, no pudiendo seguir mas
adentro por tener la corriente encontra.

A la chalupa no le fu posible embestir la barra por donde nosotros,
por la mucha mar que podia sumergirla, y di vuelta  los bajos, y
desde afuera  remo vino  amarrarse  nuestro costado con mucho
trabajo, y  no tener tan buena gente no lo hubiera logrado, ni
tampoco entrar en el Rio Negro.

A las once de la noche me hice  la vela, y con la creciente fu 
fondear mas adentro, y en mejor paraje.


DIA 7.

Al salir el sol mand tierra los marineros para que hiciesen fuego, 
fin de que por l viniesen en el establecimiento en conocimiento de mi
entrada en este rio; y  las diez me lev, haciendo diligencia de
llegar al establecimiento.




_Advertencias  los navegantes  estos destinos_.


1. Todo aquel que del Rio Negro salga haciendo viages  la Baha de
Todos Santos, debe emprenderlo con vientos del tercer cuadrante,
teniendo presente la hora de la pleamar en Punta Rubia, para doblarla
 aquella hora sin perder minuto de tiempo, en esta inteligencia, y en
la de que es la pleamar en el Rio Negro dos horas antes (con
diferencia de pocos minutos) que en Punta Rubia, en las cuales es
imposible hacer esta navegacion. Deber salir del Rio Negro  media
marea creciendo, y precisamente por la canal del N de su barra, y en
este caso tiene cinco horas para navegar esta distancia, que con un
pampero fresco, haciendo fuerza de vela, es tiempo suficiente para
hallarse en dicha Punta al punto de la marea; no debiendo separarse al
doblarla mas que 18 pasos de la baliza que en ella est clavada, por
ser la canal sumamente angosta, y precisa al pasar por ella, en cuanto
no se haga otro reconocimiento mas prolijo, en que se sepa si hay otro
paraje que proporcione la entrada en dicha baha con mayor facilidad.


2. Si los vientos con que salga del Rio Negro fueren bonancibles, y
en el trmino arriba expresado viere que no puede alcanzar  Punta
Rubia, deber mantenerse inmediato  Punta Rasa  la vela,  dado
fondo, contando con 14 horas que tiene precisamente que estar afuera:
pues corriendo la costa desde esta punta basta la Rubia N S de la
aguja, y desde ella para el Rio Negro NE SO asimismo de la aguja, si
le entra algun tiempo, nunca le puede ser enteramente travesa, pues
el mas travieso lo deja navegar en 10 cuartas, y as se halla, estando
en esto paraje, en trminos de seguir su viage,  retroceder al Rio
Negro, San Jos  San Antonio  refugiarse; lo que no suceder si se
hallare  sotavento  barlovento de la expresada Punta Rasa.


3. Si hallndose ya al N de Punta Rasa, le entrre algun tiempo del S
SSE SE, y mas si fuere de noche, procurar aguantar hasta qae
considere ser tiempo de seguir  embestir  Punta Rubia  la hora de
pleamar, sin pensar en amarrarse; porque en la latitud de 40 45'
toqu ya con la quilla de la embarcacion que hoy tengo  mi cargo,
cuando vine al reconocimiento del Rio Negro al principio de la
expedicion, y en 12 palmos de agua no se v la tierra, y s el
horizonte cerrado, de lo que revienta la mar encima de los bajos: cuya
advertencia puede servir tambien  los que viajan  Buenos Aires, para
que les dn el correspondiente resguardo.


4. Si doblando Punta Rubia le diere el viento escaso, puede dar
fondo, pues estando ya de la parte de adentro, no hay mucha marejada,
porque esta quiebra en los bajos de afuera: pero con la advertencia de
que sea con la mejor ancla que tenga, por la mucha corriente que hay.
Esto es en caso de estar la marea parada  bajando, que si creciere,
puede, aunque sea el viento enteramente de proa, voltejear, pues con
la ayuda de la corriente, que lo menos que corre en las cuadraturas
lunares es 4 millas, muy breve se hallar al O de la Isla de las
Gamas,  inmediato al Arrojo Hondo, en cuyo sitio puede dar fondo, sin
que temporal alguno le pueda incomodar. Pero de ningun modo
permanecer fondeado en Punta Rubia mas tiempo que hasta que la marea
empieze  crecer porque, ademas de la mucha corriente, es malsima la
tenazon, y mucho fondo, por lo que debe hacerse  la vela antes que la
marea tome mucha fuerza, que de lo contrario le costar mucho trabajo.
Los bordos que diere puede rendirlos en tierra, que es todo limpio y
hondable hasta el viril, pero tendr sumo cuidado con el bajo de
afuera, por no dar de mucho fondo de repente sobre l.


5. Estando ya adentro de la angostura que hace la Isla de las Gamas
con tierra firme, se puede dar fondo en toda la baha sin cuidado;
tenindolo solo de que no sea sobre algun bajo, y atendiendo  que si
diere fondo en pleamar, le quede agua suficiente cuando esta baje para
quedar en flote: en la inteligencia que lo que crece y mengua en este
paraje en las mareas ordinarias, y con viento del cuarto cuadrante, es
bruza y media, y con los vientos de afuera crece mucho mas, y segun la
fuerza de los temporales que la impelen.


6. Pasando de la Baha de Todos Santos  Baha Anegada, es menester
atender  la diferencia que hay en las mareas de una  otra, que es de
3 27' (como se deduce de las observaciones que se expresan en el
diario), para poder navegar y fondear con la posible seguridad, de no
quedarse sobre algun bajo, de los infinitos que tiene: en inteligencia
de que, con corta diferencia, tanto crece y mengua en una como en la
otra.


7. Ninguno debe navegar de noche en ninguna de estas dos bahas por
no arriesgarse  quedar varados; y en cualquiera paraje de ellas que
d fondo, puede estar seguro de su tenazon.


8. De dia se debe navegar de dos tercios de marea, creciendo para
adelante,  fin de tener agua sobre los bajos para pasar, y al mismo
tiempo si varre, puede con facilidad sacar la embarcacion, creciendo
el agua.


9. El paraje se seala con 4 anclas al O de la Isja de los Lobos, de
4 y 5 brazas de aguas, que entra  la Canal de Villarino; es de
fuertsima tenazon, y si sale  la mar ancha, sin bajos que estorben
la entrada en l, embarcaciones mayores, como lo creo con bastante
probabilidad, podria muy bien servir para refugio de ellas, y hacer
aguada, porque el paraje es segursimo, y desde all al Colorado v
seguro cualquier cayuco, desde el cual hacindose  la vela para el
Colorado hasta la Punta de los Zaramagullones, deber navegar de dia y
de bajamar, porque cuando est esta crecida, se cubre todo el
desplayado y no se conoce la expresada canal; y al contrario, de
bajamar todo queda en seco,  excepcin de ella. Y para navegarla de
continuo se necesita abalizarla, bien entendido, que toda la distancia
que hay desde la Punta de los Lobos hasta el Colorado, es puerto
seguro; y entrando dentro de la canal expresada, con toda seguridad se
puede navegar, hasta con canoas.


10. Desde la Punta de los Zaramagullones hasta entrar en el Colorado,
debe navegar de marea crecida, y  cualquiera hora, arrimando el
costado de la embarcacion  las balizas, que all dej puestas  mi
salida, dejndolas por la parte de babor.


11. Para venir del Colorado al Rio Negro es menester, inmediato al
Arroyo Hondo, esperar viento al propsito para hacer esta navegacion,
particularmente si es por el invierno, cuando los dias son cortos, los
temporales muchos, y las noches penosas, largas y arriesgadas en
estos. Los vientos mejores son de NE al NO. En esta atencion debe
salir de Punta Rubia  la pleamar, y hacer bastante fuerza de vela, 
fin de llegar al Rio Negro en el mismo dia de marea crecida, y entrar
por la canal del N de su barra. Luego que la pase por la canal
expresada, orzar  arrimarse  la punta del N que forma la boca del
rio, as por tomar del mismo bordo el fondeadero, como por dar
resguardo  un bajo chiquito que se halla  sotavento.


12. Siempre que los vientos sean del segundo  tercer cuadrante
fuertes, y haya mucha mar de leva, de ningun modo entrar por la
expresada canal del N de la barra, porque en este caso es mucho mas
seguro entrar por la del S, en la cual no altea tanto la mar como en
la del N, por quebrar en los bajos de afuera, y los vientos expresados
son en aquella favorables.


13. Habiendo mucha marea de leva (esto es de un temporal desecho)
debe tener presente, que en la canal del N altea la mar mucho, porque
no tiene resguardo alguno de la parte de afuera, y el que viniere 
entrar por ella, debe contar con 9 palmos de alzada: cuya experiencia
hice en este viage, que asegurado de la agua que habia, por las
repetidas observaciones que tengo hechas, y que precisamente tenia lo
menos dos brazas, embest la barra que rompia de punta  punta, con
marejada tan disforme cual nunca he visto en ella, y hall las dos
brazas mencionadas: pero toqu muchas veces, mandando la embarcacion
solo 7 palmos de agua.


14. Desde el Rio Negro al Colorado pueden muy bien navegar chalupas,
y barquear de una parte  otra vveres y algunos tiles, teniendo agua
en el paraje  donde ahora dej las pipas: y aunque salgan del Rio
Negro con un pampero desecho, no hay que temer, porque van abrigadas,
no separndose mas que una cuadra de la costa; y como mandan poca
agua, hallan entrada  cualquier hora en Punta Rubia, y doblada esta,
cualquier bote con seguridad puede navegar al Colorado. Pero si se
estableciese tragin de un rio  otro, serian  propsito balandras 
goletas, que cargadas no mandasen arriba de 5  6 palmos de agua, las
cuales hallan agua  un tercio de marea creciendo, para pasar por
todas las barras, y sobre todos los bajos que hay de una  otra parte.


Las advertencias referidas, de las cuales me parece no debe ningun
navegante despreciar lo mas leve, las sujeto como debo  la correccion
de mejor juicio, y  la enmienda de lo que en lo sucesivo vaya
adelantando la experiencia: que as como esta fuere creciendo, as
habr mas que aadir y quitar; y mas si se hace exacto exmen de esta
costa, las dos bahias por la parte de afuera, sus bajos y canales que
entran  ellas, levantando geometricamente su plano, y balizando
algunos canalizos para mayor seguridad de las embarcaciones: lo que 
mi me ha sido imposible egecutar, as por lo riguroso de la estacion
como por la poca proporcion que mas que, como conocen los
inteligentes, se necesita para ello de mucho mas tiempo, estacion
proporcionada, y mayores arbitrios.


NOTA.--El puerto que est al O de la Punta de los Lobos, sealado con
cuatro anclas, del cual hago referencia en la advertencia 9., ademas
de ser segursimo y capaz de anclar en l muchas embarcaciones mayores
y menores, tiene la gran ventaja, de que solo puede servir para que
nuestras embarcaciones vayan  l  proveerse de lo necesario: lo que
no puede hacer otra ninguna embarcacion que no sea de la nacion  de
alguna aliada nuestra; pues siendo enemiga, no puede por camino alguno
hallar ningun socorro. La razon es, porque embarcaciones mayores no
pueden llegar al Colorado, y aun lanchas y botes es menester esperar
marea para entrar mas adentro de la Punta de los Zaramagullones, y
precisamente  tiro de piedra de tierra, que no hay mas distancia que
60 brazas. Antes del expresado sitio, ni aun en l, desde la Punta de
los Lobos, es imposible hacer desembarco, por no ser transitable por
el fango suelto de que se compone todo aquel terreno: en cuyo supuesto
la embarcacion, que por los nuestros,  con su consentimiento (en caso
de estar habitado el Colorado) no sea socorrida, no tiene mas arbitrio
que perecer, entregarse  marcharse.

El fango, de que digo que est compuesto este parage, es tan suelto,
especialmente por las orillas de los arroyos, que un perro que en una
ocasion salt del bote, y nadando sali al expresado fango, tuvimos
que ir con el mismo bote  buscarle, porque luego que se clav ya no
pudo salir.

Algunos de los marineros que llev se han visto en bastante riesgo de
perder la vida, queriendo hacer pruebas  veces  pasar algun pantano
 arroyo, que por casi seco les parecia chico.

Y ltimamente, siempre que este puerto tenga salida libre  la mar,
como con bastante fundamento lo presumo, vuelvo  decir, que me parece
solamente bueno para la nacion que ocupe el Colorado.


A bordo del bergantin _Nuestra Seora del Carmen y Animas_, al ancla
en el Rio Negro,  8 de Agosto de 1781.

                                         BASILIO VILLARINO.




NOTAS

[1]: Diario del ao de 1780.

[2]: Talvez sea el _Charileo_ del diario del Ejrcito expedicionario
     de 1833, y mas correctamente, _Chadi-leuf_  _Chadileu_, "arroyo
     salado."

[3]: _Diario del establecimiento del Rio Negro_, por D. Francisco de
     Viedma.

[4]: En la boca del Colorado.

[5]: De _Casu_ montaa, y _hati_ alta, en el dialecto de los indios
     orientales  "Puelches:" pero los meridionales  "Ghylliches,"
     dicen _Vuta-calel_, el gran cerro, y los Araucanos en general,
     _Catan-lil_, peasco agujereado, por una especie de horqueta,
     parecida al marco de una ventana, que tiene en la cumbre, de
     donde le viene el nombre de "Sierra de la Ventana." En un mapa
     indito del Coronel Cabrer se le d el nombre de "Monte Mayor,"
     que tiene bastante analoga con los ya mencionados.

[6]: Mas correctamente _Call-pulqus_, "flecha verde;" de _call_
     verde, y _pulqu_ flecha.

[7]: O _Gucha-lan_, "el que desafia  muerte;" de _guchan_ desafiar, y
     _lan_ muerte.


[8]: "Gente que agarra con las bolas," de _chuln_, prender, _laques_
     bolas, y _het_ gente,  tribu.

[9]: Los Ghylliches, y los Pehuenches suplen con la letra _s_ la _r_
     que falta  su alfabeto, y dcen _Sanquel_ en vez de _Ranquel_,
     que en el idioma araucano significa carrizal. Falkner da este
     nombre  un rio, que por la posicion que ocupa en su mapa es el
     _Neuquen_.

[10]: "Bonito."

[11]: Lleg ser Gobernador de la Provincia de Crdoba, y fu fusilado
     por rden de la Junta Gubernativa de Buenos Aires, con el
     ex-Virey Liniers y otras ilustres vctimas, en el parage llamado
     la _Cabeza del Tigre_, en los primeros meses de la revolucion.

[12]: _A Narrative of four Voyages to the South Sea_. Nueva-York,
     1832, in-8.

[13]: "Gaceta Mercantil de Buenos Aires" de 18 de Julio de 1833.

[14]: El Coronel D. Jos Antonio Alvarez Condarco, cuya residencia
     accidental en Mendoza ha sido tan provechosa  las ciencias, por
     haber levantado el mejor mapa que poseemos de aquella provincia.

[15]: O mas bien _Muyn-lil_, "peasco hinchado."

[16]: Este cerro, cuyo nombre significa "cobre," tiene la reputacion
     de ser una de las mas ricas minas de este metal, en un pais donde
     abunda. "Cuando se empez  trabajar, dice Molina (_Compendio de
     la historia natural de Chile_, pag. 97), producia pepitas de
     cobre puro de 50 y de 100 quintales de peso, y de tan excelente
     color que parecia un similor verdadero, pues por lo general
     dominaba mas el oro que el cobre." Lo mismo confirma Frezier,
     agregando que el descubridor de esta mina fu D. Juan de
     Melendez, que le puso el nombre de _San Joseph_." Sac de ella,
     segun afirma este viagero, un rion de 40 quintales, del que
     fabric seis caones de campaa de  seis, mientras l estuvo en
     la Concepcion. Este mismo cerro abriga vetas de _lapis-lazuli_."
     (_Relacion de un viage  la Mar del Sud_. Amst. 1717, tom. 1,
     pag. 145.) El nombre araucano del cobre es _Cum-pail-hue_,
     "fierro colorado;" pero los Pahuenches dicen _Payen_; sea
     alterando la voz _pail_, que es el nombre genrico de todos los
     metales, sea mas bien por el color azul (_payne_) del
     lapiz-lazuli,  del cobre de este cerro, semejante talvez al
     azulado de Vittemberg y de Sajonia,  al carbonate de cobre de
     Inglaterra, y de otras partes de Europa y de Amrica del Sud.

[17]: "Baja con estrpito," de _tuun_ salir, y _yatain_,  _yun_
     ruido.

[18]: "Cerro de las piedras de afilar."

[19]: En algunos diarios se le da el nombre de _Bahia de No_, que
     tiene tambin el mrito de expresar el estado de inundacion casi
     permanente de estas sirtes.

[20]: _A Descripcion of Patagonia, and the adjoining parts of South
     America_. Hereford, 1774, in-4. pg. 77.

[21]: _Surveying Voyages of H.M. Ships _Adventure_ and _Beagle_,
     1833-6, by Captains P.P._ King _and_ R. Fitz-Roy, R.N., _with
     extracts from the Journal of C. Darwin, Esq._ (Esta obra ha sido
     premiada por la Real Sociedad de Geografia de Londres.)

[22]: _Dihue-hets_, gente unida,  acompaada; y _Cho-che-hets_,
     indios de sangre pura, y sin mezcla de europeos.

[23]: Los gegrafos suelen llamar  esta parte de la costa patagnica,
     _Pas del Diablo_, asi como los indios dicen en su idioma
     _Alhue-map_. En el mapa que acompaa el _Viage al Rio de la
     Plata_ del viagero francs Acarete, que visit estas provincias
     en 1657, y en otros antiguos mapas publicados en Holanda, se da 
     nuestras pampas el nombre de "Trapalanda," que parece ser una
     corrupcion,  mettesis, del _plat-land_ de los alemanes: esta
     voz expresa con propiedad el carcter de estos desiertos, cuyo
     aspecto, segun la potica expresion de Humboldt, "llena el alma
     del sentimiento de lo infinito."

[24]: El plano  que se alude en esta parte nunca ha sido publicado.





***END OF THE PROJECT GUTENBERG EBOOK  DIARIO DE LA NAVEGACION EMPREDIDA
EN 1781***


******* This file should be named 11302-8.txt or 11302-8.zip *******


This and all associated files of various formats will be found in:
http://www.gutenberg.net/1/1/3/0/11302


Updated editions will replace the previous one--the old editions
will be renamed.

Creating the works from public domain print editions means that no
one owns a United States copyright in these works, so the Foundation
(and you!) can copy and distribute it in the United States without
permission and without paying copyright royalties.  Special rules,
set forth in the General Terms of Use part of this license, apply to
copying and distributing Project Gutenberg-tm electronic works to
protect the PROJECT GUTENBERG-tm concept and trademark.  Project
Gutenberg is a registered trademark, and may not be used if you
charge for the eBooks, unless you receive specific permission.  If you
do not charge anything for copies of this eBook, complying with the
rules is very easy.  You may use this eBook for nearly any purpose
such as creation of derivative works, reports, performances and
research.  They may be modified and printed and given away--you may do
practically ANYTHING with public domain eBooks.  Redistribution is
subject to the trademark license, especially commercial
redistribution.



*** START: FULL LICENSE ***

THE FULL PROJECT GUTENBERG LICENSE
PLEASE READ THIS BEFORE YOU DISTRIBUTE OR USE THIS WORK

To protect the Project Gutenberg-tm mission of promoting the free
distribution of electronic works, by using or distributing this work
(or any other work associated in any way with the phrase "Project
Gutenberg"), you agree to comply with all the terms of the Full Project
Gutenberg-tm License (available with this file or online at
http://gutenberg.net/license).


Section 1.  General Terms of Use and Redistributing Project Gutenberg-tm
electronic works

1.A.  By reading or using any part of this Project Gutenberg-tm
electronic work, you indicate that you have read, understand, agree to
and accept all the terms of this license and intellectual property
(trademark/copyright) agreement.  If you do not agree to abide by all
the terms of this agreement, you must cease using and return or destroy
all copies of Project Gutenberg-tm electronic works in your possession.
If you paid a fee for obtaining a copy of or access to a Project
Gutenberg-tm electronic work and you do not agree to be bound by the
terms of this agreement, you may obtain a refund from the person or
entity to whom you paid the fee as set forth in paragraph 1.E.8.

1.B.  "Project Gutenberg" is a registered trademark.  It may only be
used on or associated in any way with an electronic work by people who
agree to be bound by the terms of this agreement.  There are a few
things that you can do with most Project Gutenberg-tm electronic works
even without complying with the full terms of this agreement.  See
paragraph 1.C below.  There are a lot of things you can do with Project
Gutenberg-tm electronic works if you follow the terms of this agreement
and help preserve free future access to Project Gutenberg-tm electronic
works.  See paragraph 1.E below.

1.C.  The Project Gutenberg Literary Archive Foundation ("the Foundation"
or PGLAF), owns a compilation copyright in the collection of Project
Gutenberg-tm electronic works.  Nearly all the individual works in the
collection are in the public domain in the United States.  If an
individual work is in the public domain in the United States and you are
located in the United States, we do not claim a right to prevent you from
copying, distributing, performing, displaying or creating derivative
works based on the work as long as all references to Project Gutenberg
are removed.  Of course, we hope that you will support the Project
Gutenberg-tm mission of promoting free access to electronic works by
freely sharing Project Gutenberg-tm works in compliance with the terms of
this agreement for keeping the Project Gutenberg-tm name associated with
the work.  You can easily comply with the terms of this agreement by
keeping this work in the same format with its attached full Project
Gutenberg-tm License when you share it without charge with others.

1.D.  The copyright laws of the place where you are located also govern
what you can do with this work.  Copyright laws in most countries are in
a constant state of change.  If you are outside the United States, check
the laws of your country in addition to the terms of this agreement
before downloading, copying, displaying, performing, distributing or
creating derivative works based on this work or any other Project
Gutenberg-tm work.  The Foundation makes no representations concerning
the copyright status of any work in any country outside the United
States.

1.E.  Unless you have removed all references to Project Gutenberg:

1.E.1.  The following sentence, with active links to, or other immediate
access to, the full Project Gutenberg-tm License must appear prominently
whenever any copy of a Project Gutenberg-tm work (any work on which the
phrase "Project Gutenberg" appears, or with which the phrase "Project
Gutenberg" is associated) is accessed, displayed, performed, viewed,
copied or distributed:

This eBook is for the use of anyone anywhere at no cost and with
almost no restrictions whatsoever.  You may copy it, give it away or
re-use it under the terms of the Project Gutenberg License included
with this eBook or online at www.gutenberg.net

1.E.2.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is derived
from the public domain (does not contain a notice indicating that it is
posted with permission of the copyright holder), the work can be copied
and distributed to anyone in the United States without paying any fees
or charges.  If you are redistributing or providing access to a work
with the phrase "Project Gutenberg" associated with or appearing on the
work, you must comply either with the requirements of paragraphs 1.E.1
through 1.E.7 or obtain permission for the use of the work and the
Project Gutenberg-tm trademark as set forth in paragraphs 1.E.8 or
1.E.9.

1.E.3.  If an individual Project Gutenberg-tm electronic work is posted
with the permission of the copyright holder, your use and distribution
must comply with both paragraphs 1.E.1 through 1.E.7 and any additional
terms imposed by the copyright holder.  Additional terms will be linked
to the Project Gutenberg-tm License for all works posted with the
permission of the copyright holder found at the beginning of this work.

1.E.4.  Do not unlink or detach or remove the full Project Gutenberg-tm
License terms from this work, or any files containing a part of this
work or any other work associated with Project Gutenberg-tm.

1.E.5.  Do not copy, display, perform, distribute or redistribute this
electronic work, or any part of this electronic work, without
prominently displaying the sentence set forth in paragraph 1.E.1 with
active links or immediate access to the full terms of the Project
Gutenberg-tm License.

1.E.6.  You may convert to and distribute this work in any binary,
compressed, marked up, nonproprietary or proprietary form, including any
word processing or hypertext form.  However, if you provide access to or
distribute copies of a Project Gutenberg-tm work in a format other than
"Plain Vanilla ASCII" or other format used in the official version
posted on the official Project Gutenberg-tm web site (www.gutenberg.net),
you must, at no additional cost, fee or expense to the user, provide a
copy, a means of exporting a copy, or a means of obtaining a copy upon
request, of the work in its original "Plain Vanilla ASCII" or other
form.  Any alternate format must include the full Project Gutenberg-tm
License as specified in paragraph 1.E.1.

1.E.7.  Do not charge a fee for access to, viewing, displaying,
performing, copying or distributing any Project Gutenberg-tm works
unless you comply with paragraph 1.E.8 or 1.E.9.

1.E.8.  You may charge a reasonable fee for copies of or providing
access to or distributing Project Gutenberg-tm electronic works provided
that

- You pay a royalty fee of 20% of the gross profits you derive from
     the use of Project Gutenberg-tm works calculated using the method
     you already use to calculate your applicable taxes.  The fee is
     owed to the owner of the Project Gutenberg-tm trademark, but he
     has agreed to donate royalties under this paragraph to the
     Project Gutenberg Literary Archive Foundation.  Royalty payments
     must be paid within 60 days following each date on which you
     prepare (or are legally required to prepare) your periodic tax
     returns.  Royalty payments should be clearly marked as such and
     sent to the Project Gutenberg Literary Archive Foundation at the
     address specified in Section 4, "Information about donations to
     the Project Gutenberg Literary Archive Foundation."

- You provide a full refund of any money paid by a user who notifies
     you in writing (or by e-mail) within 30 days of receipt that s/he
     does not agree to the terms of the full Project Gutenberg-tm
     License.  You must require such a user to return or
     destroy all copies of the works possessed in a physical medium
     and discontinue all use of and all access to other copies of
     Project Gutenberg-tm works.

- You provide, in accordance with paragraph 1.F.3, a full refund of any
     money paid for a work or a replacement copy, if a defect in the
     electronic work is discovered and reported to you within 90 days
     of receipt of the work.

- You comply with all other terms of this agreement for free
     distribution of Project Gutenberg-tm works.

1.E.9.  If you wish to charge a fee or distribute a Project Gutenberg-tm
electronic work or group of works on different terms than are set
forth in this agreement, you must obtain permission in writing from
both the Project Gutenberg Literary Archive Foundation and Michael
Hart, the owner of the Project Gutenberg-tm trademark.  Contact the
Foundation as set forth in Section 3 below.

1.F.

1.F.1.  Project Gutenberg volunteers and employees expend considerable
effort to identify, do copyright research on, transcribe and proofread
public domain works in creating the Project Gutenberg-tm
collection.  Despite these efforts, Project Gutenberg-tm electronic
works, and the medium on which they may be stored, may contain
"Defects," such as, but not limited to, incomplete, inaccurate or
corrupt data, transcription errors, a copyright or other intellectual
property infringement, a defective or damaged disk or other medium, a
computer virus, or computer codes that damage or cannot be read by
your equipment.

1.F.2.  LIMITED WARRANTY, DISCLAIMER OF DAMAGES - Except for the "Right
of Replacement or Refund" described in paragraph 1.F.3, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation, the owner of the Project
Gutenberg-tm trademark, and any other party distributing a Project
Gutenberg-tm electronic work under this agreement, disclaim all
liability to you for damages, costs and expenses, including legal
fees.  YOU AGREE THAT YOU HAVE NO REMEDIES FOR NEGLIGENCE, STRICT
LIABILITY, BREACH OF WARRANTY OR BREACH OF CONTRACT EXCEPT THOSE
PROVIDED IN PARAGRAPH F3.  YOU AGREE THAT THE FOUNDATION, THE
TRADEMARK OWNER, AND ANY DISTRIBUTOR UNDER THIS AGREEMENT WILL NOT BE
LIABLE TO YOU FOR ACTUAL, DIRECT, INDIRECT, CONSEQUENTIAL, PUNITIVE OR
INCIDENTAL DAMAGES EVEN IF YOU GIVE NOTICE OF THE POSSIBILITY OF SUCH
DAMAGE.

1.F.3.  LIMITED RIGHT OF REPLACEMENT OR REFUND - If you discover a
defect in this electronic work within 90 days of receiving it, you can
receive a refund of the money (if any) you paid for it by sending a
written explanation to the person you received the work from.  If you
received the work on a physical medium, you must return the medium with
your written explanation.  The person or entity that provided you with
the defective work may elect to provide a replacement copy in lieu of a
refund.  If you received the work electronically, the person or entity
providing it to you may choose to give you a second opportunity to
receive the work electronically in lieu of a refund.  If the second copy
is also defective, you may demand a refund in writing without further
opportunities to fix the problem.

1.F.4.  Except for the limited right of replacement or refund set forth
in paragraph 1.F.3, this work is provided to you 'AS-IS,' WITH NO OTHER
WARRANTIES OF ANY KIND, EXPRESS OR IMPLIED, INCLUDING BUT NOT LIMITED TO
WARRANTIES OF MERCHANTIBILITY OR FITNESS FOR ANY PURPOSE.

1.F.5.  Some states do not allow disclaimers of certain implied
warranties or the exclusion or limitation of certain types of damages.
If any disclaimer or limitation set forth in this agreement violates the
law of the state applicable to this agreement, the agreement shall be
interpreted to make the maximum disclaimer or limitation permitted by
the applicable state law.  The invalidity or unenforceability of any
provision of this agreement shall not void the remaining provisions.

1.F.6.  INDEMNITY - You agree to indemnify and hold the Foundation, the
trademark owner, any agent or employee of the Foundation, anyone
providing copies of Project Gutenberg-tm electronic works in accordance
with this agreement, and any volunteers associated with the production,
promotion and distribution of Project Gutenberg-tm electronic works,
harmless from all liability, costs and expenses, including legal fees,
that arise directly or indirectly from any of the following which you do
or cause to occur: (a) distribution of this or any Project Gutenberg-tm
work, (b) alteration, modification, or additions or deletions to any
Project Gutenberg-tm work, and (c) any Defect you cause.


Section  2.  Information about the Mission of Project Gutenberg-tm

Project Gutenberg-tm is synonymous with the free distribution of
electronic works in formats readable by the widest variety of computers
including obsolete, old, middle-aged and new computers.  It exists
because of the efforts of hundreds of volunteers and donations from
people in all walks of life.

Volunteers and financial support to provide volunteers with the
assistance they need, is critical to reaching Project Gutenberg-tm's
goals and ensuring that the Project Gutenberg-tm collection will
remain freely available for generations to come.  In 2001, the Project
Gutenberg Literary Archive Foundation was created to provide a secure
and permanent future for Project Gutenberg-tm and future generations.
To learn more about the Project Gutenberg Literary Archive Foundation
and how your efforts and donations can help, see Sections 3 and 4
and the Foundation web page at http://www.pglaf.org.


Section 3.  Information about the Project Gutenberg Literary Archive
Foundation

The Project Gutenberg Literary Archive Foundation is a non profit
501(c)(3) educational corporation organized under the laws of the
state of Mississippi and granted tax exempt status by the Internal
Revenue Service.  The Foundation's EIN or federal tax identification
number is 64-6221541.  Its 501(c)(3) letter is posted at
http://pglaf.org/fundraising.  Contributions to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation are tax deductible to the full extent
permitted by U.S. federal laws and your state's laws.

The Foundation's principal office is located at 4557 Melan Dr. S.
Fairbanks, AK, 99712., but its volunteers and employees are scattered
throughout numerous locations.  Its business office is located at
809 North 1500 West, Salt Lake City, UT 84116, (801) 596-1887, email
business@pglaf.org.  Email contact links and up to date contact
information can be found at the Foundation's web site and official
page at http://pglaf.org

For additional contact information:
     Dr. Gregory B. Newby
     Chief Executive and Director
     gbnewby@pglaf.org

Section 4.  Information about Donations to the Project Gutenberg
Literary Archive Foundation

Project Gutenberg-tm depends upon and cannot survive without wide
spread public support and donations to carry out its mission of
increasing the number of public domain and licensed works that can be
freely distributed in machine readable form accessible by the widest
array of equipment including outdated equipment.  Many small donations
($1 to $5,000) are particularly important to maintaining tax exempt
status with the IRS.

The Foundation is committed to complying with the laws regulating
charities and charitable donations in all 50 states of the United
States.  Compliance requirements are not uniform and it takes a
considerable effort, much paperwork and many fees to meet and keep up
with these requirements.  We do not solicit donations in locations
where we have not received written confirmation of compliance.  To
SEND DONATIONS or determine the status of compliance for any
particular state visit http://pglaf.org

While we cannot and do not solicit contributions from states where we
have not met the solicitation requirements, we know of no prohibition
against accepting unsolicited donations from donors in such states who
approach us with offers to donate.

International donations are gratefully accepted, but we cannot make
any statements concerning tax treatment of donations received from
outside the United States.  U.S. laws alone swamp our small staff.

Please check the Project Gutenberg Web pages for current donation
methods and addresses.  Donations are accepted in a number of other
ways including including checks, online payments and credit card
donations.  To donate, please visit: http://pglaf.org/donate


Section 5.  General Information About Project Gutenberg-tm electronic
works.

Professor Michael S. Hart is the originator of the Project Gutenberg-tm
concept of a library of electronic works that could be freely shared
with anyone.  For thirty years, he produced and distributed Project
Gutenberg-tm eBooks with only a loose network of volunteer support.

Project Gutenberg-tm eBooks are often created from several printed
editions, all of which are confirmed as Public Domain in the U.S.
unless a copyright notice is included.  Thus, we do not necessarily
keep eBooks in compliance with any particular paper edition.

Each eBook is in a subdirectory of the same number as the eBook's
eBook number, often in several formats including plain vanilla ASCII,
compressed (zipped), HTML and others.

Corrected EDITIONS of our eBooks replace the old file and take over
the old filename and etext number.  The replaced older file is renamed.
VERSIONS based on separate sources are treated as new eBooks receiving
new filenames and etext numbers.

Most people start at our Web site which has the main PG search facility:

http://www.gutenberg.net

This Web site includes information about Project Gutenberg-tm,
including how to make donations to the Project Gutenberg Literary
Archive Foundation, how to help produce our new eBooks, and how to
subscribe to our email newsletter to hear about new eBooks.

EBooks posted prior to November 2003, with eBook numbers BELOW #10000,
are filed in directories based on their release date.  If you want to
download any of these eBooks directly, rather than using the regular
search system you may utilize the following addresses and just
download by the etext year.

http://www.ibiblio.org/gutenberg/etext06

    (Or /etext 05, 04, 03, 02, 01, 00, 99,
     98, 97, 96, 95, 94, 93, 92, 92, 91 or 90)

EBooks posted since November 2003, with etext numbers OVER #10000, are
filed in a different way.  The year of a release date is no longer part
of the directory path.  The path is based on the etext number (which is
identical to the filename).  The path to the file is made up of single
digits corresponding to all but the last digit in the filename.  For
example an eBook of filename 10234 would be found at:

http://www.gutenberg.net/1/0/2/3/10234

or filename 24689 would be found at:
http://www.gutenberg.net/2/4/6/8/24689

An alternative method of locating eBooks:
http://www.gutenberg.net/GUTINDEX.ALL

*** END: FULL LICENSE ***
